Advierten que el sistema de protección de la niñez: No funciona como debería
El abogado Sergio Nicoletti sostuvo que las medidas excepcionales para separar a niños de sus familias deberían ser resueltas por la Justicia y no en sede administrativa. También reclamó respuestas
El abogado Sergio Nicoletti sostuvo que las medidas excepcionales para separar a niños de sus familias deberían ser resueltas por la Justicia y no en sede administrativa. También reclamó respuestas más rápidas para los procesos de revinculación y cuestionó el funcionamiento de los equipos interdisciplinarios.
Sergio Nicoletti, abogado de la Fundación Todos por los niños advirtió sobre inconvenientes en las medidas que se toman desde organismos vinculados a la Niñez y que no siempre redundan en beneficios de los menores.
En diálogo con Plan B, el abogado cuestionó el funcionamiento de los diferentes organismos, criticó la burocracia en los procesos de revinculación y aseguró que es necesario reformar el sistema para garantizar mayor control judicial y respuestas más rápidas.
Esto ocurre en dos ejes. Uno es revinculación y la otra es la adoptabilidad, dos ejes donde el estado, ya sea en sede administrativa o judicial, no funciona como debería. Hay una parte muy sensata del estado, que es cuando ve, luego de informes socioambientales o psicológicos, que los menores están desamparados. En ese momento, el estado actúa de una forma eficiente y saca a los nenes, reconoció.
Pero, en esa cadena de responsabilidades, hay dos cosas que no se tienen en cuenta. Una es la resolución donde te desvinculan de tus hijos. Se toma como una medida de protección en sede administrativa y nadie lo firma, motiva o fundamenta, explicó a Plan B.
Entonces, una decisión tan grave como sacarte los hijos, en muchas casos se hace en esas sedes administrativas y en forma descentralizada. Entonces, tenemos, por ejemplo, asistentes sociales de Alpachiri o Macachín, son los que toman una medida grave de sacar a nenes de sus familias, cuando debería ser una medida excepcional que está en todo el ordenamiento jurídico. Y al ser una medida excepcional, debe ser judicializada y la tiene que tomar un juez. Y si lo toma un juez, los padres tienen todas las defensas, explicó.
Es decir, cuando la decisión se toma en sede administrativa, es imposible que haya una respuesta efectiva para la revinculación o para anular lo que se denuncia, agregó. La medida de excepción, de sacarte a un nene, como una medida de restricción, tendría que ser tomada por la justicia penal o civil y que se resuelva, afirmó a modo de resumen.
Otros problemas
Hay un segundo problema muy grande que hay es que hay padres que hace dos, tres, cuatro, cinco años que no ven a sus hijos, advirtió. Van a sede administrativa, Niñez o van a sede judicial y les dicen en mesa de entrada, mirá, no veo a mi hijo hace cinco años. Y en el plano de la realidad, luego de hacerte esperar hora y media, te dicen, mira, tenés que poner un abogado para que ese abogado después de acá una semana le conteste algo, criticó. Lo que debería suceder es que si te falta tu hijo, tiene que haber una escucha efectiva,como hay en otras provincias, donde dicen, no, no, no ves a tu hijo hace tres años, en media hora te dio una respuesta y en dos horas los ves a tu hijo y ves cómo está, agregó. Tiene que haber una respuesta en el plano de la realidad y no en el plano de la burocracia.
Consultado sobre qué ocurre con las medidas excepcionales, que buscan reparar lo que le está sucediendo a un menor, Nicoletti dijo que es un sistema muy vidrioso que depende mucho de la impresión que tenga el administrativo que lo resuelva. Y eso no puede ser así, porque además se juega con distintas reglas. Acá en Santa Rosa hay gente capacitada, psiquiatras, psicólogos, y está la jueza, están los fiscales, que resuelven, por ejemplo, un 30% de estas cuestiones de una manera profesional.
Pero el resto está descentralizado. Tomaron una medida de organización totalmente paupérrima. Es decir, no puede resolver un tema tan grave la asistente social, advirtió.
En este marco, señaló que a veces la decisiones dependen de Niñez en los municipios. Hay Niñez municipal, Niñez provincial, Niñez a nivel Nación, con empleados de sobra. La burocracia está, y el dinero y los recursos están. Lo que pasa es que no funciona el sistema. Es lo que ocurrió con Lucio. Estaba todo, pero el sistema no funcionaba. Reitero que tiene que haber una escucha efectiva.
Por otra parte, el letrado advirtió de otro problema, que tiene que ver con la responsabilidad del Estado y de los gabinetes interdisciplinarios que toman estas decisiones de sacar los menores a sus padres. Te sacan a tu hijo y tu hijo, en muchos casos, no está mejor porque un nene de tres años extraña a los padres y se les comienza a hacer una idea de abandono. O muchas veces los medican en los dispositivos, o tienen hambre, frío o extrañan muchísimo.
Yo tengo tres o cuatro casos de abuso sexual o tocamiento, de quienes supuestamente los están cuidando, eso le genera un trauma al menor y toda esa cadena de responsabilidad se resuelve con una denuncia por parte del Estado, afirmó.
Por eso planteo que habría que denunciar penalmente al gabinete interdisciplinario y que paguen con su patrimonio el daño ocasionado a esa familia, junto a un sumario administrativo de exoneración porque si vos tomás una medida tan gravosa y tan mala tiene que haber una responsabilidad, opinó.
Se debe ser implacable con los padres pero también ser implacable con el Estado, con el gabinete interdisciplinario. Entonces ahí empiezan a tomarlo en serio cada decisión que tomen, recalcó.
Nicoletti explicó que en su estudio contaba con cuatro o cinco casos de mala revinculación. Básicamente, que no se podía revincular. Así me puse en contacto con la Fundación Todo por los Niños que es una organización de Córdoba que a nivel nacional me plantean que en La Pampa tienen registrados más de 30 casos así.
Está inundado de casos de esta situación. Y son situaciones muy graves donde en algunos casos se han llevado a los nenes por sede administrativa de La Pampa a otras provincias. En otros casos se los han medicado en los dispositivos, alertó.
Y hay casos donde han esposado a los menores. Y los padres me han contado cosas terribles. Por ejemplo, que estaban haciendo el tratamiento psicológico para poder ver a los hijos y para poder revincularse, y en medio del tratamiento psicológico alguien decide pasarlo a adoptabilidad,
Y, en este sentido, se genera otro problema puntual también y tiene que ver con que cuando los hijos ingresan al sistema de adopción, los padres, al ver que pierden a sus hijos, empiezan a trabajar, dejan la droga, empieza la iglesia, se empiezan a ordenar económicamente y emocionalmente para tener a sus hijos, precisó.
En ese caso, el Estado, ya sea en sede administrativa o sede judicial, tiene que hacer de nuevo informes socioambientales o psicológicos y psiquiátricos de los padres para que vean la evolución, para ver la posibilidad de que les devuelvan los niños. Bueno, esos informes no lo hacen. Proceden con los informes de cuando les sacaron los nenes y no hacen unos nuevos informes. Entonces dictan sentencias sobre la adopción y desarman familias enteras, se lamentó.