Milei acelera la campaña y Santilli gana poder en Buenos Aires - Informe Digital
Karina ordenó el tablero libertario y el PRO quedó más adentro que nunca, mientras Adorni perdió centralidad.
El Gobierno activó la campaña con una jugada que reordenó poder, recursos y candidaturas: Diego Santilli quedó fortalecido para la pelea bonaerense y Manuel Adorni perdió peso en el esquema libertario. Según publicó Infobae, el movimiento fue impulsado por Karina Milei y también dejó una señal hacia el PRO, al que Javier Milei busca sumar sin ceder el control político.
El martes por la tarde, un dirigente de la mesa chica que acompaña a Santilli observaba a su jefe político asumir al frente de la Jefatura de Gobierno en Casa Rosada. El flamante jefe de Gabinete abrazó al Presidente y también a Adorni, en una postal que contrastó con el nuevo escenario interno. Esa misma noche, mantuvo mensajes con libertarios bonaerenses para aceitar el trabajo de cara a la elección de 2027.
Santilli, todavía afiliado al PRO, dio un paso clave para convertirse en el candidato a gobernador de Buenos Aires con la venia de Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia habilitó la jugada cuando terminó de afinar el esquema el fin de semana. El ministro conservará Interior bajo su órbita a través de Gustavo Coria, de su confianza, y manejará recursos y herramientas del Estado para la campaña bonaerense.
La coordinación política quedará en manos de Sebastián Pareja, diputado nacional y operador de Karina en el territorio. La idea es que Santilli sea el candidato, pero que las listas y los nombres distritales sigan bajo control libertario. En ese armado, la caída de José Luis Espert dejó a Adorni como otro nombre que perdió impulso después de una fuerte inversión política para hacerlo crecer.
El reacomodamiento también alcanzó al bloque de senadores libertarios que conduce Patricia Bullrich. En el entorno de Karina le atribuyen malestar por el enfrentamiento público de la senadora con su figura y por errores de estrategia parlamentaria en el manejo de la crisis de Adorni. La secretaria general se puso al frente de la conversación y delegó confianza en Nadia Márquez.
Detrás de los cambios hay dos objetivos: ordenar la gestión y endurecer la negociación con el PRO. Por primera vez, Santiago Caputo y su equipo acompañaron el rumbo. En Casa Rosada vienen midiendo hace más de 60 días la imagen de dirigentes de la derecha y del macrismo, mientras Milei profundiza la tensión con Mauricio Macri y busca dejar en claro que la conducción es violeta.
La señal hacia adentro es nítida: tábula rasa para todos, pero con liderazgo vertical. En el oficialismo ya hablan de campaña en marcha y de una elección bonaerense que puede quedar a menos de nueve meses si el peronismo desdobla. El mensaje, puertas adentro, es que Milei 2027 ya empezó.
Del otro lado, el peronismo sigue atrapado en su propia pelea. Axel Kicillof busca despegarse de Cristina Fernández para no quedar atado a su liderazgo, mientras en La Cámpora sospechan que el gobernador quiere quedarse con los votos de la expresidenta sin devolver poder. La interna, todavía sin resolución, abre tres escenarios: negociación, interna partidaria o listas separadas.
En ese tablero, la tensión crece porque Cristina sigue siendo un nombre central y al mismo tiempo un límite. Cerca de Kicillof aseguran que la disputa ya es abierta y que la expresidenta empuja su propia estrategia. Por ahora, nadie descarta una definición de alto impacto, pero tampoco aparece una salida ordenada.