El Gobierno abrió una investigación interna por las compras que hizo Adorni con tarjetas de funcionarios
El Ejecutivo analizará posibles irregularidades vinculadas al exjefe de Gabinete y a empleados de la Vocería Presidencial, mientras avanza la causa judicial p
El Gobierno nacional iniciará una investigación administrativa de oficio para analizar presuntas irregularidades vinculadas al exjefe de Gabinete Manuel Adorni y a empleados de la Vocería Presidencial, luego de su salida del cargo en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
La decisión se conoció un día después de que Laura Schiuma, directora general de la Subsecretaría de Comunicación y Actos de Gobierno, declarara ante la Justicia que le prestó su tarjeta de crédito a Adorni para adquirir un monitor gamer valuado en más de 2 millones de pesos.
Consultado sobre la apertura de una investigación interna, el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que la situación está siendo evaluada. "Sí, por supuesto. Estamos apenas llegando, pero todas estas cosas se están evaluando y analizando", sostuvo.
Ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, Schiuma explicó que acordó con Adorni comprar un monitor Samsung Odyssey OLED G8, valuado en $ 2.185.000, con su tarjeta de crédito y que el entonces funcionario le reintegraría el dinero en efectivo. La operación fue realizada el 19 de agosto de 2025, cuando Adorni aún se desempeñaba como vocero presidencial.
La funcionaria fue citada a declarar luego de que los investigadores detectaran que Adorni había vinculado a su cuenta de Mercado Pago varias tarjetas de crédito pertenecientes a terceros, según los informes bancarios incorporados al expediente.
La causa también incluye otras operaciones bajo análisis. Entre ellas figuran compras realizadas con tarjetas de Luis Enrique Aluju, coordinador de Información de Gobierno, utilizadas para adquirir dos proyectores Epson Home Cinema 2350 4K Pro-UHD con Android TV, con un valor de $ 1.831.795 cada uno.
Además, la Justicia investiga una factura emitida a nombre de Gisela Kocsis, secretaria de la Vocería Presidencial, por una compra superior a los $ 8,1 millones en una blanquería. De acuerdo con la investigación, esos bienes habrían sido destinados a equipar la vivienda de Adorni en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. En ese mismo expediente, el contratista Matías Tabar declaró que el exfuncionario habría desembolsado unos 245.000 dólares en efectivo y sin facturación para realizar refacciones en esa propiedad.