La dura historia de Hernán Galíndez, el vecino de Messi que recuperó en Ecuador las ganas de jugar al fútbol
El arquero sufrió amenazas a pocos meses de su debut en Central, y hasta pensó en abandonar el deporte. Ecuador lo cobijó y lo convirtió en un referente.
Rosario, cuna de leyendas del fútbol entre las que se destaca un tal Lionel Messi, también es la tierra natal del arquero Hernán Galíndez, una de las figuras de la selección de Ecuador que quiere seguir haciendo historia en el Mundial 2026. El actual jugador de Huracán no solo comparte ciudad de origen con Leo, sino que tuvo la oportunidad de enfrentarlo en reiteradas oportunidades cuando era chico, y con una particularidad: el 10 fue el primero en convertirle.
El primer gol que me hicieron en mi vida me lo hizo Messi, fuimos vecinos allá, reconoció tiempo después el arquero rosarino, quien desde chico supo que quería ocupar ese rol dentro del campo de juego. Sin embargo, sus comienzos fueron como mediocampista y, justo cuando le tocó medirse ante la Pulga, lo instaron a ponerse los guantes.
Era siete contra siete, yo estaba en Estrella Juniors y al campeón le daban diez bicicletas. Tengo un DVD que lo corrobora, remarcó Galíndez, uno de los pocos privilegiados que por entonces pudo frenar el talento imparable del pichón de crack en una instancia decisiva.
El paso por Central que casi lo lleva a retirarse y el renacer en Ecuador
Ya como adolescente, Galíndez pasó a las inferiores de Rosario Central y llegó a compartir división con Ángel Di María, aunque su debut oficial fue posterior: se produjo en el Torneo Apertura 2008, cuando el Canalla no atravesaba un buen momento en Primera.
Tras una expulsión de Jorge Fatura Broun, el juvenil arquero se abrió paso en un partido ante Racing y se ganó el puesto a base de buenas actuaciones. De todas formas, quedó involucrado en uno de los peores recuerdos del club: fue parte de aquel plantel que cayó ante All Boys en el Gigante de Arroyito en la promoción del año 2010 y que descendió a la segunda categoría por cuarta vez en toda su historia.
Hasta el día de hoy me escriben hinchas de Central insultándome, aseguró el futbolista, que luego de 25 partidos se quedó sin espacio y debió abandonar el equipo. Es una ciudad que vive mucho el fútbol y la pasé mal. Sufrí amenazas y pensé en dejar el deporte, cosas oscuras, pero Ecuador me dio la chance de volver a disfrutar, destacó tiempo después Galíndez, que tras un breve paso por Quilmes recaló en Universidad Católica de Ecuador.
En 2012, luego de que el club chileno Rangers de Talca comprara sus derechos federativos y lo tuviera a prueba (no convenció), llegó en calidad de préstamo al club de Quito. Ascendió en su primera temporada y fue figura clave, por lo que se quedó nueve años más, en los que disputó un total de 396 encuentros. Por supuesto, se convirtió en capitán y referente absoluto de un equipo acostumbrado a sufrir en la Serie A ecuatoriana.
Durante su campaña con la U, incluso, tuvo la posibilidad de festejar un gol propio: el 29 de octubre de 2017 pateó un penal en el duelo ante Clan Juvenil, venció al arquero Rubén Lajones y se dio el gusto de anotar. Debido a su brillante performance, en febrero de 2019 la federación le propuso iniciar los trámites correspondientes para nacionalizarse y tener una posibilidad en la selección nacional.
El reencuentro con Messi en la Copa América 2021: Leo le hizo un gol de tiro libre
Su estreno absoluto con la Tri fue en la Copa América 2021, de la mano de Gustavo Alfaro, torneo en el que el destino lo volvió a cruzar con Messi. Antes de aquel encuentro, hizo su estreno absoluto en el 2-2 contra Perú y también fue titular en el 1-1 contra Brasil, cuando realizó una atajada memorable contra Gabriel Barbosa. En cuartos de final aparecía como rival la selección comandada por Lionel Scaloni.
Ecuador hizo valer carísima su derrota y, pese a que el partido acabó 3-0, Argentina sufrió más de la cuenta. Rodrigo de Paul abrió la cuenta en el minuto 40, Lautaro Martínez amplió en el 84 y Leo, de tiro libre, estampó la goleada. El arquero voló, pero poco pudo hacer para evitar que la pelota se colgara del ángulo.
Así y todo, la alegría de Galíndez era total. El lugar en el que estoy es un privilegio enorme, poder representar a este país es una de las cosas más lindas que me pasaron en la vida, sentenció el rosarino, que sería tenido en cuenta para Qatar 2022 como parte del 11 inicial -afuera en primera ronda en un grupo difícil, que incluía a Países Bajos y Senegal- y también en la Copa América 2024.
En medio de ese proceso, el futbolista se mudó a tierras trasandinas para jugar en la Universidad de Chile, después recaló en Aucas de Ecuador y, por último, surgió la oportunidad de desquitarse en el fútbol argentino, jugando para Huracán. Allí, además de disputar una final del torneo local, ya lleva disputados más de 94 encuentros. Su gran nivel le permitió transformarse en uno de los puntales de la Selección.
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Galíndez, parte del milagro ecuatoriano en el triunfazo ante Alemania
Por su actualidad en Huracán (aunque la realidad deportiva del club no lo acompañe demasiado), no fue ninguna sorpresa que Sebastián Beccacece lo incluyera en la lista de 26 convocados para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Tras un golpe en el debut ante Costa de Marfil, con derrota 1-0 sobre el final, y el empate ante el débil Curazao, debieron buscar el milagro contra Alemania. Y sucedió: fue 2-1 contra los teutones y clasificación a los 16avos de final.
Siento que la vida me devolvió algo de todo lo que me había quitado, afirmó Galíndez, quien afrontó todos los duelos como titular indiscutido y espera por el partido ante México con el mismo compromiso de siempre. A sus 39 años, el arquero rosarino fue adoptado en Ecuador como uno más y hasta lo bautizaron como caballero tricolor. Él lo tiene claro y lo dice: Yo no decidí nacer argentino, pero sí decidí ser ecuatoriano.