Inician la campaña para la restauración del campanario de la Capilla del Sagrado Corazón
La Capilla del Sagrado Corazón constituye uno de los edificios religiosos más significativos del patrimonio histórico, arquitectónico y espiritual de Concepción del Uruguay. Su historia está profundamente unida al desarrollo
La Capilla del Sagrado Corazón constituye uno de los edificios religiosos más significativos del patrimonio histórico, arquitectónico y espiritual de Concepción del Uruguay. Su historia está profundamente unida al desarrollo de nuestra ciudad y a la obra educativa, social y evangelizadora llevada adelante durante más de un siglo por las Hermanas y la comunidad del Instituto Sagrado Corazón.
Los orígenes de esta obra se remontan a fines del siglo XIX. Luego de distintos traslados y ampliaciones, en el año 1900 se adquirió la manzana que actualmente ocupa el establecimiento. En 1902 quedó organizada la institución bajo el nombre de Asilo y Hogar del Sagrado Corazón, destinada a la atención y formación de niñas.
El crecimiento de la obra hizo surgir el deseo de contar con una capilla propia. En 1910 se colocó la piedra fundamental, en un acto que reunió a autoridades civiles, eclesiásticas y a gran parte de la población. Los planos fueron realizados por el reconocido arquitecto salesiano Ernesto Vespignani, responsable de numerosas obras religiosas de gran valor arquitectónico en Argentina.
La construcción no resultó sencilla. Los recursos disponibles eran insuficientes y las religiosas debieron recurrir a la solidaridad de los vecinos, solicitando ayuda puerta por puerta para hacer realidad el proyecto. Finalmente, luego de años de esfuerzo y sacrificio, la capilla fue concluida en 1916 y bendecida el 26 de agosto de ese mismo año por el presbítero Andrés Zaninetti.
Años más tarde, en 1929, se construyó la torre campanario, obra de Pedro Buiatti y José Liva. En 1930 se colocó la cruz que corona la torre y en 1931 fueron instaladas las tres campanas que, desde entonces, han acompañado la vida religiosa y social de generaciones de uruguayenses.
Con el paso del tiempo, la torre se convirtió en una referencia inconfundible del paisaje urbano. Su silueta forma parte de la identidad visual de la ciudad y constituye un verdadero símbolo para quienes crecieron escuchando sus campanas marcar celebraciones, acontecimientos comunitarios y momentos significativos de la vida de la comunidad. La historia misma de la cruz que corona el campanario refleja el cariño que la ciudad siente por este lugar. Luego de sufrir importantes daños a causa de los tornados de 1975 y 1977, vecinos, trabajadores de la institución e incluso internos de la Unidad Penal colaboraron generosamente para restaurarla.
Gracias a ese esfuerzo compartido, el 14 de marzo de 1978 la cruz volvió a ocupar su lugar, mientras las campanas anunciaban nuevamente la buena nueva. Hoy, casi un siglo después de su construcción, el campanario enfrenta un nuevo desafío. Distintos problemas de humedad han provocado un deterioro progresivo de su estructura, comprometiendo sectores que requieren una intervención especializada y urgente para garantizar su conservación. No se trata solamente de reparar un edificio. Se trata de preservar una parte valiosa de la memoria colectiva de Concepción del Uruguay.
Cada ladrillo de esta torre habla de la fe, del esfuerzo y de la generosidad de quienes nos precedieron. Cuidarla es honrar esa historia y transmitirla a las generaciones futuras.
Por este motivo se convocó a toda la comunidad, instituciones, empresas, vecinos, ex alumnos, familias y amigos de la ciudad a sumarse a esta obra de restauración. Tal como ocurrió hace más de 100 años, cuando la capilla pudo levantarse gracias al aporte de innumerables personas, hoy nuevamente se necesita del compromiso y la solidaridad de todos.
Las campanas han acompañado la vida de nuestra ciudad durante generaciones. Hoy somos nosotros quienes estamos llamados a cuidar la torre que las sostiene para que continúe siendo un signo de fe, de historia y de identidad para Concepción del Uruguay, se consignó desde la Capilla del Sagrado Corazón.