Formas de sostenerse: jóvenes del Centro de Salud Mental inauguran muestra en Casa de la Cultura
| El próximo 1 de julio, a las 18, se inaugurará la muestra Formas de sostenerse, una instalación que...
El próximo 1 de julio, a las 18, se inaugurará la muestra Formas de sostenerse, una instalación que reúne producciones artísticas de jóvenes que participan de los talleres del Centro de Salud Mental de las Juventudes, dependiente del Ministerio de Salud de Entre Ríos.
La exposición podrá visitarse de manera gratuita hasta el 29 de julio en la Sala de Madera de la Casa de la Cultura de Paraná, en la capital entrerriana.
Arte, salud y juventudes
La propuesta presenta obras desarrolladas en el marco de los espacios grupales que lleva adelante el Centro de Salud Mental de las Juventudes, dispositivo que funciona en el complejo de Salud Comunitaria ubicado en Paraná y que depende de la Dirección General de Salud Mental.
A través de distintos formatos cerámica, dibujo, pintura, esculturas en papel y libros de artista la muestra invita a recorrer experiencias vinculadas a la creatividad, la expresión y los procesos de construcción subjetiva de las juventudes.
Desde el Centro de Salud Mental de las Juventudes se concibe el acceso al arte y la cultura como una estrategia fundamental para la promoción de la salud y los cuidados, ya que favorece la participación, el encuentro y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios.
En este marco, la exposición constituye una oportunidad para compartir con la comunidad el trabajo artístico realizado en los talleres por las y los jóvenes participantes.
Un recorrido sensible por la salud mental
Formas de sostenerse propone un recorrido sensible por los territorios de la salud mental, entendida no como un estado fijo, sino como un proceso complejo y profundamente humano.
Las obras reunidas nacen de experiencias, preguntas y búsquedas que encuentran en el lenguaje artístico una posibilidad de expresión y transformación.
Más que ofrecer respuestas, la exposición busca abrir interrogantes sobre los modos en que las personas atraviesan la incertidumbre, el malestar y la vulnerabilidad, y sobre el lugar que el arte puede ocupar en esos procesos.
Se trata, en definitiva, de una invitación a detenerse, sentir y encontrarse con otras experiencias a través de las obras.