Mendoza y San Luis unificaron sus controles de frontera en Desaguaderos
A través de un nuevo acuerdo, las fuerzas de seguridad de ambas provincias compartirán patrullajes, cámaras de vigilancia y datos de patentes en Desaguadero. Ya no habrá fronteras físicas para detener a los sospechosos en un radio de seis kilómetros.
Quienes viajan de Mendoza a San Luis, o viceversa, conocen de memoria la rutina de frenar en Desaguadero, hacer un control de un lado del límite provincial y, unos metros más adelante, repetir el trámite del otro lado.
Esa desconexión histórica, que muchas veces facilitaba la huida de los delincuentes en las zonas limítrofes, empezó a quedar en el pasado gracias a un convenio clave firmado entre los gobernadores Alfredo Cornejo y Claudio Poggi.
El gobierno de Mendoza oficializó un plan de seguridad conjunto que crea la denominada Zona de Control Unificado. En la práctica, se trata de una franja de la Ruta Nacional 7 que va desde el kilómetro 866 en suelo mendocino hasta el kilómetro 861 en la Autopista de las Serranías Puntanas de San Luis, sumando un radio de acción de seis kilómetros a la redonda.
En todo ese espacio, los policías de Mendoza y de San Luis tendrán la libertad de actuar, vigilar y detener de forma directa sin importar técnicamente en qué provincia están parados, eliminando las trabas burocráticas del mapa.
La tecnología será el gran puente de esta unión. El proyecto, que ya transita su segunda etapa enfocada en reacondicionar las cabinas y la infraestructura del lugar, contempla la instalación de un Centro de Monitoreo Conjunto.
Allí, efectivos de las dos provincias se sentarán frente a las mismas pantallas para controlar las cámaras de seguridad y recibir alertas digitales en tiempo real. Además, por primera vez se unificarán las bases de datos para que los sistemas de lectura de patentes y los controles fronterizos sepan al instante si una persona o un auto que intenta cruzar tiene un pedido de captura vigente en cualquiera de las dos jurisdicciones.
Para coordinar el día a día y resolver los problemas cotidianos que surjan en la ruta, se creará un comité con representantes de ambas provincias.
Este equipo tendrá la tarea de asegurar que los puestos funcionen bien, mantener los equipos tecnológicos y garantizar que los agentes tengan lo necesario para trabajar.