El agro exportó US$21.995 millones y creció 17,1% en cinco meses - Informe Digital
Girasol, carne y trigo empujaron el salto. En mayo, las ventas externas sumaron US$5156 millones.
La agroindustria argentina arrancó el año con una suba fuerte en sus ventas externas y dejó una señal clave para la economía: entre enero y mayo exportó por US$21.995 millones, un 17,1% más que en igual período de 2025. El impulso vino sobre todo de girasol, carne vacuna y trigo, según un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires elaborado para el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).
Solo en mayo, las exportaciones agroindustriales alcanzaron los US$5156 millones, unos US$834 millones más que en el mismo mes del año pasado. El dato confirma una mejora extendida en varios complejos, aunque con comportamientos muy dispares entre sectores.
El complejo girasol fue el que más aceleró. En los primeros cinco meses del año acumuló exportaciones por US$1674 millones, con una suba del 126% interanual. En mayo, además, sumó US$344,6 millones, un avance del 51% frente al mismo mes de 2025.
El salto estuvo sostenido por las ventas de semilla de girasol sin procesar, que casi no habían tenido peso el año pasado y ya aportaron cerca de US$522 millones. También crecieron con fuerza el aceite de girasol en bruto, con US$687 millones, y las tortas, harinas y pellets, que rondaron los US$900 millones.
Otro de los motores fue el complejo de carne y cuero vacuno. Entre enero y mayo sumó US$1990 millones, un 42% más que en igual período de 2025. En mayo, las ventas externas llegaron a US$455 millones, con una mejora interanual del 41%.
Dentro de ese rubro, la carne bovina congelada deshuesada siguió como principal producto exportado, seguida por la carne bovina fresca o refrigerada deshuesada. El precio promedio de exportación también mejoró: pasó de US$3751 por tonelada en 2025 a US$4774 en 2026. Los cueros sin dividir crecieron 28% en el acumulado.
El complejo triguero también mostró una expansión marcada. Exportó por US$2304 millones entre enero y mayo, un 47% más que un año atrás. En mayo, sin embargo, registró una baja interanual del 12% por la menor disponibilidad estacional de mercadería. El trigo y morcajo explicó la mayor parte del resultado, con US$2200 millones y una suba del 66% en el acumulado.
La soja siguió siendo el principal complejo exportador de la agroindustria argentina. Entre enero y mayo generó US$6752 millones y explicó el 30,7% del total, aunque su crecimiento fue apenas del 1% frente a 2025. El comportamiento interno fue desigual: la harina y los pellets de soja cayeron 4%, el aceite de soja en bruto retrocedió 14% y el poroto sin procesar creció 25% en el acumulado.
El maíz quedó como el segundo complejo exportador, con US$3522 millones y una mejora del 8% interanual. En mayo sumó US$863 millones, un 24% más que un año atrás. La recuperación estuvo explicada sobre todo por mayores volúmenes embarcados, con el maíz en grano concentrando casi toda la operatoria.
Más allá de los grandes complejos, hubo sectores con subas muy marcadas. Las legumbres exportaron US$164,5 millones, un 119% más que en 2025, impulsadas por los porotos comunes. La apicultura también se destacó, con US$152 millones y una mejora del 89%, favorecida por mayores volúmenes y mejores precios de la miel.
El complejo porcino fue el de mayor crecimiento relativo: acumuló US$7,9 millones y subió 143%, aunque sigue con una participación reducida. En el otro extremo, el sector avícola fue el más golpeado, con US$53,8 millones y una caída del 34% en el acumulado, además de un retroceso del 55% en mayo.
También mostraron números en rojo el complejo arrocero, con una baja del 19% en el acumulado y del 27% en mayo, y el manisero, que retrocedió 3% en el año pese a una mejora parcial en el último mes.
Entre los complejos de tamaño intermedio, la cebada exportó US$696 millones y creció 13%; el limón alcanzó US$192 millones, con una suba del 44%; y el bovino-lácteo sumó US$564 millones, un 14% más que en 2025. En ese rubro se destacaron la leche entera en polvo y la manteca, mientras que el lactosuero y los quesos de pasta dura mostraron retrocesos.