Los 67 años de historia de una reconocida peluquería de Crespo: 3 generaciones de la familia Fontana con una misma pasión
En nuestra recorrida por reconocidos y tradicionales comercios de Crespo, para conocer más de sus historias, llegamos en esta oportunidad a calle Sarmiento, entre San Martín y 25 de Mayo, en pleno centro de la ciudad, donde visitamos la peluquería de
En nuestra recorrida por reconocidos y tradicionales comercios de Crespo, para conocer más de sus historias, llegamos en esta oportunidad a calle Sarmiento, entre San Martín y 25 de Mayo, en pleno centro de la ciudad, donde visitamos la peluquería de la familia Fontana, un emprendimiento que comenzó Horacio Coco Fontana en 1959 y que continúa con su hijo Fabián y su nieto Santiago.
Yo trabajaba en el campo, pero siempre le pedía a la Virgen que pueda conseguir un nuevo empleo y surgió lo de ser peluquero. Empecé de a poco, con mucho esfuerzo y hoy puedo decir con alegría que ya llevo 67 años en esta actividad contó Horacio en el inicio de una emotiva charla con este medio. Aprendí este oficio con un peluquero alemán, Don Pedro Seitz. Al tiempo, abrí mi primer local, que fue en el Barrio San José. Tengo el mejor de los recuerdos de la gente de la aldea. Siempre estaré agradecido con ellos. Después de 10 años, el 11 de septiembre de 1969, me instalé en este lugar, donde generaciones enteras pasaron por sus manos. Podría escribir un libro con todas las historias y anécdotas que tengo.
La segunda generación llegó casi naturalmente, porque Fabián creció entre tijeras y cortes: Mi papá me empezó a enseñar para que tuviera un oficio. Al principio no estaba convencido, pero cuando terminé la escuela secundaria decidí probar. Y me encantó. Hace 36 años que vivo de esto y doy gracias a Dios, porque hago lo que me gusta.
Hoy observa cómo la tercera generación comienza a escribir sus propios capítulos. Su hijo Santiago representa el futuro del negocio familiar. Consciente del legado que recibió, el joven encara esta nueva etapa con humildad y entusiasmo: Estoy orgulloso de mi viejo y de mi abuelo, más como personas que como peluqueros. Ojalá pueda llegar al menos a la mitad de lo que ellos lograron. Su trabajo, también aporta una renovación e impronta: Además de los cortes que hoy demanda la juventud, también hace los cortes clásicos. Eso es fundamental, destacó su papá.
Hay un recuerdo que ocupa un lugar central en este comercio familiar crespense. En 1979, Coco obtuvo uno de los mayores reconocimientos de su carrera al consagrarse campeón entrerriano e interprovincial de peluquería: Fue cortando el pelo con navaja y peine, sin tijera. Gané el campeonato más importante que hubo en la provincia y hoy todavía lo recuerdo con mucha emoción resaltó.
Tengo clientes que comenzaron a cortarse el pelo conmigo en 1959 y que todavía siguen viniendo. Lo único que puedo decir es gracias, por todo el apoyo que he tenido, sobre lo cual, Fabián agregó: Agradecemos a Dios, a la familia y a nuestros clientes. Tenemos gente que viene desde distintos puntos de la provincia a cortarse el pelo con nosotros, lo cual nos llena de orgullo. Santiago por su parte, agradeció a mis amigos, a mis padres, a mi abuelo y a Dios. Estoy empezando y espero algún día devolverles al menos una parte de todo lo que hacen por mí.
Son 3 generaciones con una misma pasión y protagonistas de una historia que sigue escribiéndose día a día, detrás de una silla de peluquero, con trabajo, esfuerzo, dedicación y compromiso con su comunidad.