Un famoso diseñador liquidó a una marca de autos: Parecen hechos con plástico de una pistola de agua china
Durísima crítica de un profesional especializado.
El diseñador jefe de Stellantis, Ralph Gilles, realizó una dura autocrítica sobre los vehículos que fabricaba Chrysler antes de su quiebra en 2009. Según el ejecutivo, los interiores de la marca estadounidense estaban muy por debajo de la competencia y utilizaban materiales de escasa calidad.
Parecían fabricados con plástico digno de una pistola de agua china, afirmó Gilles en una entrevista con Automotive News al recordar el interior del Chrysler Sebring de 2008.
El diseñador, que trabaja en la compañía desde 1992, explicó que el punto de inflexión se produjo cuando comparó ese modelo con el Audi A4 de la misma época. La diferencia de calidad fue tan evidente que decidió impulsar una transformación profunda en el diseño de los habitáculos de la marca.
¿Por qué el nuestro parece de plástico y el suyo se ve tan bien? Vi el Audi A4 y eso me dejó perplejo. Ahí fue cuando me enfadé, recordó.
El cambio que transformó a Chrysler
Poco antes de la bancarrota de Chrysler y su posterior fusión con Fiat, que dio origen al Grupo FCA, Gilles puso en marcha un estudio avanzado de diseño de interiores. Uno de los primeros frutos de ese trabajo fue la Ram 1500 lanzada en 2009, una pick up que recibió elogios por la calidad de su cabina.
Con el paso de los años, los productos de las marcas que hoy integran Stellantis fueron mejorando notablemente en este aspecto. Las versiones más equipadas de la Ram 1500, por ejemplo, ofrecen niveles de confort y terminaciones comparables con los de vehículos de lujo, mientras que modelos de Jeep y Dodge también se destacan por sus materiales, ajustes y detalles.
Según Gilles, parte de esa evolución se explica por la influencia de Fiat y del Grupo PSA en las sucesivas fusiones de Chrysler. En especial, destacó el aporte de los diseñadores franceses, a quienes considera especialmente talentosos para el desarrollo de interiores.
La misión ahora: reducir costos sin perder calidad
El desafío actual de Stellantis es diferente. El grupo busca reducir costos en unos 7.000 millones de dólares hacia 2028, una meta que obliga al equipo de diseño a trabajar con mayor eficiencia.
Para Gilles, la clave pasa por eliminar complejidades innecesarias y evitar interiores sobredimensionados, aunque sin resignar la percepción de calidad ni dejar de estar un paso adelante de la competencia.
Además, el ejecutivo apuesta por las nuevas generaciones de diseñadores. En su equipo trabajan profesionales millennials y de la Generación Z, cuyas ideas son incorporadas en los futuros productos de la compañía.
Les pedimos que diseñen el auto que ellos mismos manejarían, explicó. Y descartó la idea de que los jóvenes hayan perdido el interés por los autos: según su visión, simplemente son más cautelosos al momento de concretar una compra.