Vance llegó a Suiza para destrabar el acuerdo nuclear con Irán - Informe Digital
El vice de Trump se suma a las negociaciones en Bürgenstock, bajo presión por Líbano y el estrecho de Ormuz.
JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, arribó este domingo a la base aérea de Emmen, en Suiza, para participar del inicio formal de las negociaciones con la delegación de Irán. La discusión busca limitar el programa nuclear de Teherán y sostener el acuerdo provisional que intenta frenar la escalada en Medio Oriente.
El pacto marco fue firmado durante la semana y ahora los principales negociadores de Estados Unidos e Irán tienen 60 días para cerrar los aspectos técnicos. El resultado puede tener impacto directo en la economía global y en la seguridad internacional.
Antes de viajar, Vance admitió que todavía quedan cuestiones técnicas por resolver, pero dijo tener gran confianza en un entendimiento que permita sostener el alto el fuego. Creo que vamos a avanzar en el tema nuclear y en el tema el alto el fuego en Líbano, afirmó.
Según lo previsto, las delegaciones mantendrán varios días de conversaciones sobre el programa nuclear iraní y sobre la consolidación del cese de hostilidades en Líbano.
Ormuz y Líbano suman presión al diálogo
Los primeros días después de la rúbrica del acuerdo se complicaron por el enfrentamiento armado en Líbano entre Israel y Hezbollah, el grupo respaldado por Irán, y por el anuncio del Ejército iraní sobre el cierre del estrecho de Ormuz, paso clave para el flujo mundial de petróleo y gas natural.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) negó que el paso estratégico estuviera cerrado y aseguró que las fuerzas estadounidenses siguen vigilando la situación para garantizar que el tráfico marítimo continuara fluyendo. Vance sostuvo que millones de barriles de petróleo transitaron por el estrecho en los últimos días.
El viaje del vicepresidente se produjo después de que la televisión estatal iraní confirmara la llegada de los negociadores de Teherán a Suiza. Entre ellos figuran el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, además de funcionarios del Banco Central y de la industria petrolera.
El viceministro de Asuntos Exteriores de la Secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Baqeri, también integra la delegación iraní y sostuvo: Dada nuestra experiencia con los incumplimientos de los compromisos por la otra parte debemos exigir seriamente que cumplan con sus compromisos.
Vance se suma al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, que ya estaban en el complejo turístico de Bürgenstock, cerca de Lucerna, para abordar los detalles técnicos de las negociaciones nucleares.
También participan el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, el jefe del ejército, Asim Munir, y mediadores de Qatar. Vance dijo que su presencia en Suiza sería de uno o dos días y que el trabajo más fino quedaría en manos de Witkoff y Kushner. Su presencia, sin embargo, elevó el escrutinio sobre su figura en medio de las versiones que lo ubican como posible candidato presidencial en 2028.
El acuerdo firmado por Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian permite a Teherán vender petróleo sin restricciones y acceder a miles de millones de dólares en activos congelados. Además, exige a Irán reducir sus reservas de uranio altamente enriquecido, almacenadas bajo instalaciones que fueron blanco de ataques estadounidenses durante la operación Furia Épica.
El pacto también establece la libre circulación de buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante 60 días, sin descartar la posibilidad de tarifas futuras impuestas por Irán. Trump advirtió que Estados Unidos podría imponer peajes en el estrecho si no se logra un acuerdo definitivo en 60 días, y aseguró en redes sociales que esos fondos serían por servicios prestados como ángel guardián a los países de Medio Oriente.
Ni Israel ni Hezbollah forman parte del acuerdo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que mantendrá a sus fuerzas en el sur del Líbano hasta que desaparezca cualquier amenaza contra Israel.
El grupo terrorista condicionó el cese de hostilidades a una retirada israelí. Los enfrentamientos registrados tras el acuerdo entre Washington y Teherán provocaron 47 muertes en Líbano, incluyendo cuatro soldados israelíes.
(Con información de Associated Press)