Diputados noruegos pausaron una sesión para alentar a su selección con una remada vikinga
Los legisladores replicaron desde sus bancas la popular coreografía de los hinchas para enviar un mensaje de apoyo al seleccionado que disputa el Mundial.
El entusiasmo por la participación de Noruega en el Mundial de fútbol llegó hasta el Parlamento del país, donde los diputados interrumpieron una sesión para realizar una remada vikinga, la coreografía que identifica a la hinchada nacional durante la competencia que se disputa en Canadá, México y Estados Unidos.
Al grito de "¡Ror! ¡Ror! ¡Ror!" ("¡Remen! ¡Remen! ¡Remen!"), los legisladores del Stortinget reprodujeron desde sus escaños el movimiento que miles de fanáticos realizan para alentar al equipo y que ya se convirtió en una de las postales del torneo.
La iniciativa fue propuesta por el presidente de la cámara, Masud Gharahkhani, quien invitó a los parlamentarios a enviar un mensaje de respaldo a los futbolistas. Antes de la demostración, explicó que la Presidencia del Parlamento había pensado en saludar a la selección, que "está respondiendo de verdad, desde el corazón de la democracia", y aseguró que "no hay ninguna otra manera de hacerlo mejor que remando".
La remada hace referencia a una tradición que los hinchas noruegos popularizaron durante el Mundial. Antes, durante y después de la victoria por 4-1 sobre Irak en Boston, miles de seguidores vestidos de rojo y, en muchos casos, con cascos vikingos, realizaron la coreografía en bares, calles, estaciones de transporte e incluso en las escaleras mecánicas del estadio, como homenaje a la herencia marítima y exploradora de los antiguos pueblos escandinavos.
Aunque la mayoría de los diputados acompañó la iniciativa, el legislador Erlend Wiborg, del Partido del Progreso, decidió no participar y cuestionó la actividad al señalar que "se puede animar a la selección desde las tribunas, el bar o en casa en el sofá".
La clasificación de Noruega al Mundial despertó una fuerte expectativa en el país, ya que el seleccionado masculino no disputaba una gran fase final internacional desde la Eurocopa de 2000. Tras el triunfo ante Irak en el debut, la ilusión se trasladó también a las instituciones: el primer ministro, Jonas Gahr Støre, asistió al primer partido, mientras que la Casa Real confirmó la presencia de la princesa Ingrid Alexandra y del príncipe Sverre Magnus en el próximo compromiso frente a Senegal, previsto para el 22 de junio.