Milei defendió dar personería jurídica a la IA y cruzó a Harari - Informe Digital
El Presidente rechazó los temores sobre un Terminator legal y dijo que ese marco daría más control y protección.
El presidente Javier Milei reabrió la discusión sobre la regulación de la inteligencia artificial al responder a las advertencias del historiador Yuval Noah Harari sobre la personería jurídica de las empresas gestionadas por IA. Según publicó Infobae, el mandatario sostuvo que otorgarles ese marco legal no equivale a lanzar el Día del Juicio de Terminator, sino a darles un encuadre para que la innovación crezca con libertad.
Milei calificó de inesperada la preocupación del historiador y defendió que la personalidad jurídica no es una novedad, sino una herramienta clásica del derecho comercial. Recordó además que Harari, en Sapiens, elogió la responsabilidad limitada como uno de los inventos más ingeniosos de la humanidad.
La IA y el riesgo de fraude
En su respuesta, el Presidente planteó que si las empresas de IA implican mayores riesgos, el argumento a favor de darles personalidad jurídica se fortalece. Dijo que preferiría contar con un patrimonio contra el cual reclamar si una IA defrauda, antes que no tener ninguna protección.
También se refirió a la posibilidad de que estas compañías encuentren vacíos legales o incurran en trampas, y comparó ese comportamiento con el de los humanos. Para Milei, una empresa de IA sometida a reglas claras estaría más expuesta al control del Estado de derecho que al desborde.
El espejo de Asimov y la Revolución Industrial
El mandatario recurrió a Yo, Robot, de Isaac Asimov, para ironizar sobre la idea de un político robot y sugerir que una IA podría ser más disciplinada que un dirigente humano. También contrastó los temores distópicos con la Revolución Industrial, a la que atribuyó un salto enorme en la producción global, aunque admitió que ese proceso tuvo costos sociales.
Por último, Milei cuestionó la comparación de Harari con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y afirmó que los abusos de esa época fueron habilitados por el Estado. Sostuvo que una empresa autónoma dentro de un marco legal que puede disolverla, embargar sus activos o hacerla responsable no escapa a la ley: queda sometida a ella.