La ilusión de los comercios puesta en la Selección: esperan victorias que motiven las ventas
Entre banderas, vuvuzelas y el sueño de otra copa, los comerciantes de Resistencia palpitan la previa del debut mundialista con una mezcla de optimismo y caut
A horas del debut de la Selección, el clima mundialista empieza a sentirse poco a poco en las calles de Resistencia. En consonancia, el movimiento comercial refleja ansiedad y esperanza: en la calle, los puestos se tiñen de celeste y blanco, ofreciendo desde camisetas y banderas hasta máscaras de Messi o el "Dibu" Martínez.
En los locales ubicados en avenida Lavalle, algunos de los comerciantes que se encuentran sobre la vereda expresan un balance sumamente positivo. "La verdad es que se están vendiendo muy bien las remeras. Todo este tiempo que comenzó el Mundial se estuvo vendiendo", afirma con entusiasmo una de los vendedoras consultadas por Diario Chaco.
Sin embargo, dentro del complejo de locales, la realidad es distinta, y mantienen una postura más reservada: "Teníamos mucha expectativa nosotros como vendedores de tener unas buenas ventas, pero hasta ahora está bastante tranquilo", expresó otras de las encargadas del local.
Pese a las diferencias en el flujo de clientes, el producto estrella es indiscutido. El público llega buscando identidad visual: "Vino gente a comprar todo tipo de remeras de Argentina", comentan desde los puestos, con la esperanza de que la cercanía del pitazo inicial cambie el panorama: "No perdemos la esperanza de que esto se mueva un poco mejor ahora a la tarde", señalaron.
En un contexto donde el bolsillo manda, los vendedores aseguran que sus precios son competitivos. En general, las camisetas réplicas de las origincales para adultos se consiguen desde $ 12.000, y para niños desde $ 10.000. Incluso existen opciones más económicas, con camisetas que arrancan desde los $ 9.000 pesos.
Pero el uniforme no termina en la remera. El despliegue de cotillón es fundamental para el "ritual". Las banderas grandes se consiguen a $ 12.000, mientras que las capas (banderas para colgarse al cuerpo) rondan los $ 5.000. A esto se suman las vuvuzelas y bocinas, así como las infaltables pinturas para la cara.
Una de las mujeres que compró una camiseta, expresó: "Estoy feliz, entusiasmada. Espero que ganemos otra vez. Nos juntamos con unas amigas, entonces vamos a seguir el ritual". Para muchos, la compra de réplicas es la alternativa ideal para el festejo callejero debido a que son "superbaratas al lado de lo que son las originales", aunque la promesa de inversión mayor está latente: "Vamos a comprar la original también cuando ganemos".
Con el pronóstico de un "1 a 0" a favor en el aire, los comerciantes y fanáticos comparten un mismo deseo. Más allá del análisis económico, la frase que mejor resume el espíritu de la jornada es la de un vendedor que, rodeado de banderas, sentencia: "Apostamos todo a nuestra Argentina, así que ojalá Dios quiera que esto se mueva un poco más". El triunfo de la Selección es, para ellos, también un triunfo de la esperanza comercial.