Según Fechaco, la actividad pyme chaqueña sigue en baja y acumula una caída del 7,3% en el año
El relevamiento elaborado por la Federación Económica del Chaco correspondiente a mayo mostró una retracción interanual del 6,2%. Aunque hubo una leve mejor
La actividad de las pequeñas y medianas empresas del Chaco todavía no logra recuperar niveles del año pasado. Así surge del último informe elaborado por la Federación Económica del Chaco (Fechaco), que registró para mayo una caída interanual del 6,2% en el Índice Pyme de Actividad Económica (IPAE).
El indicador mostró además una mejora mensual desestacionalizada del 0,7%, aunque el acumulado entre enero y mayo permanece en terreno negativo, con una contracción del 7,3%.
De acuerdo con el informe, el comportamiento económico provincial continúa condicionado por una demanda que se sostiene de manera irregular y con consumidores que restringen gastos, ajustan cantidades y postergan compras.
El relevamiento detectó que buena parte del movimiento comercial se concentra alrededor de las fechas de acreditación de salarios, jubilaciones y asignaciones, mientras que el resto del mes presenta menor circulación y menor nivel de operaciones.
A ese escenario se suman costos operativos crecientes y menor margen para absorber variaciones del mercado. Entre los factores señalados aparecen tarifas, presión impositiva y competencia de productos ingresados desde países limítrofes fuera del circuito formal.
El informe de Fechaco mostró que el retroceso alcanzó a casi todos los sectores analizados. Servicios Personales y Profesionales encabezó las bajas con una caída interanual del 14,6%, seguido por Industria Manufacturera, que retrocedió 11%.
También registraron resultados negativos Alimentos y Bebidas (-7,6%), Farmacia y Perfumería (-7,3%), Calzado, Indumentaria y Textiles (-3,3%) y Ferretería, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles (-3,1%).
El único rubro que logró crecer fue Despacho de Combustible, con una suba del 9,8% respecto de mayo del año pasado. Sin embargo, el documento aclaró que ese desempeño estuvo vinculado principalmente al impulso de la campaña agrícola y al aumento de la demanda de gasoil para cosecha y transporte, más que a una expansión del consumo.
Incluso dentro de ese resultado positivo, Fechaco indicó que una parte importante del incremento en la facturación respondió al efecto de precios e impuestos y no exclusivamente al volumen comercializado.
El informe incorporó además un apartado sobre expectativas empresarias. Casi la mitad de las firmas consultadas afirmó que su situación económica empeoró respecto del año anterior, mientras que una mayoría proyectó mejoras para los próximos doce meses. Pese a esas expectativas, la predisposición a invertir continúa limitada: más de un tercio de las empresas considera que todavía no es un contexto favorable para avanzar con nuevas decisiones de inversión.