Vicuña, en números: proyecciones millonarias, más de 2.000 trabajadores y más datos tras la aprobación del RIGI
El megaproyecto que integra Josemaría y Filo del Sol recibió este martes el visto bueno para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Mientras se proyectan inversiones de hasta US$18.000 millones y miles de empleos futuros, la inici
La aprobación del ingreso de Vicuña al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) marcó este martes un nuevo hito para uno de los desarrollos mineros más ambiciosos de la Argentina. La decisión fue celebrada por el presidente Javier Milei y anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que se trata del mayor proyecto minero de la historia del país y uno de los cinco emprendimientos de cobre más importantes del mundo.
La iniciativa, desarrollada por las compañías BHP y Lundin Mining, contempla una inversión inicial de 9.700 millones de dólares, aunque las proyecciones elevan esa cifra hasta los 18.000 millones de dólares durante las distintas etapas de desarrollo.
Sin embargo, más allá de las cifras proyectadas para el futuro, el proyecto ya tiene un impacto concreto en San Juan a través de empleo, contratación de servicios y participación de empresas locales.
Más de 2.400 trabajadores en Argentina
Según datos oficiales difundidos por la compañía, Vicuña emplea actualmente a 2.615 trabajadores a nivel global. De ese total, 2.421 desarrollan tareas en la operación argentina.
La estructura laboral está compuesta por 580 empleados directos y 1.841 trabajadores contratados a través de empresas proveedoras de servicios. Además, el 92,6% de toda la nómina global es argentina y, entre los trabajadores directos, más del 81% son sanjuaninos.
La participación de las comunidades cercanas también forma parte de la estrategia de desarrollo. Habitantes de Iglesia, Jáchal y Guandacol trabajan tanto de manera directa como mediante empresas contratistas vinculadas a las actividades que actualmente se realizan en terreno.
En esa línea, recientemente fueron incorporados los primeros operadores de maquinaria pesada provenientes de esas localidades. Los trabajadores participaron de programas de capacitación técnica y entrenamiento con simuladores de estándares internacionales y ya realizan tareas en el proyecto operando camiones fuera de ruta de 40 toneladas.
Un desarrollo pensado en tres etapas
En febrero de este año, Vicuña presentó los resultados de su Evaluación Económica Preliminar (PEA), documento que definió un esquema de crecimiento progresivo para el proyecto.
La primera etapa está asociada al desarrollo inicial de Josemaría; la segunda, al aprovechamiento de los óxidos de Filo del Sol; y la tercera contempla la expansión sobre recursos sulfurados junto con la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento futuro.
De acuerdo con esa evaluación, el complejo minero tiene potencial para producir en promedio 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata por año durante los primeros 25 años de operación.
Las estimaciones difundidas por las empresas también señalan que el proyecto podría generar exportaciones superiores a los 2.600 millones de dólares anuales y más de 30.000 puestos de trabajo directos e indirectos entre las etapas de construcción, operación y servicios asociados.
La relevancia de Vicuña se potencia además por el creciente protagonismo del cobre en la economía mundial. La expansión de las energías renovables, los vehículos eléctricos, los centros de datos y la infraestructura tecnológica impulsan una demanda creciente de este mineral, considerado estratégico para la transición energética.
La red de proveedores que ya trabaja para Vicuña
Actualmente, unas 245 empresas participan de manera activa en las distintas actividades vinculadas al proyecto, desde exploración y perforación hasta transporte, logística, mantenimiento, obras y servicios especializados.
De ese universo, 150 compañías son sanjuaninas, lo que representa más del 61% del total. Entre ellas, 20 tienen base en Iglesia y otras 130 operan desde distintos puntos de la provincia.
Las restantes corresponden principalmente a otras jurisdicciones argentinas, mientras que las firmas extranjeras representan menos del 4% de los proveedores activos.
La actividad de estas empresas sostiene hoy 1.841 puestos de trabajo contratados, una cifra que podría incrementarse a medida que avance el desarrollo de las distintas etapas previstas.