Las siglas que utilizó Milei para celebrar la aprobación del RIGI de Vicuña
El Presidente se expresó en redes sociales tras conocerse la aprobación del ingreso del proyecto minero sanjuanino al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Lo hizo con una frase breve cargada de significado para sus seguidores.
La aprobación del ingreso del proyecto minero Vicuña al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) tuvo una rápida repercusión en el Gobierno nacional. Entre las reacciones se destacó la del presidente Javier Milei, quien celebró la noticia con un mensaje breve publicado en la red social X.
El mandatario republicó durante la tarde de este martes una publicación realizada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien había anunciado la aprobación del proyecto y resaltado la magnitud de la inversión prevista para San Juan.
"TMAP. VLLC!", escribió Milei. Las siglas son habituales en las comunicaciones del Presidente y significan "Todo Marcha Acorde al Plan" y "Viva la Libertad Carajo", una de las consignas más utilizadas por el jefe de Estado desde su llegada a la Casa Rosada.
Una inversión histórica para la minería argentina
La novedad fue dada a conocer por Caputo, quien destacó que el Comité Evaluador aprobó el ingreso al RIGI del proyecto de cobre Vicuña, desarrollado en San Juan por las compañías BHP y Lundin Mining.
Según precisó el funcionario, la iniciativa contempla una inversión inicial de 9.700 millones de dólares, cifra que podría elevarse hasta los 18.000 millones de dólares a medida que avance su desarrollo. Además, aseguró que se trata del mayor proyecto minero de la historia argentina y uno de los cinco emprendimientos de cobre más importantes del mundo.
Las estimaciones difundidas por las empresas indican que el proyecto podría generar exportaciones por más de 2.600 millones de dólares anuales y crear más de 30.000 puestos de trabajo directos e indirectos entre las etapas de construcción, operación y servicios asociados.
El denominado Proyecto Vicuña integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la cordillera sanjuanina sobre el límite entre Argentina y Chile. La iniciativa está enfocada principalmente en la producción de cobre, aunque también contempla recursos de oro y plata.
San Juan, en el centro del mapa del RIGI
La aprobación de Vicuña llega en un contexto en el que la minería se consolidó como el principal motor del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Según datos de la Secretaría de Minería de la Nación, el sector concentra más de la mitad de las iniciativas presentadas y representa una cuarta parte de los fondos comprometidos dentro del esquema nacional.
En ese escenario, San Juan ocupa una posición central gracias a la magnitud de sus reservas metalíferas y al avance de sus principales proyectos. Actualmente, el mapa nacional del RIGI reúne cerca de una veintena de iniciativas entre las ya aprobadas y las que permanecen bajo análisis administrativo, con inversiones que en conjunto rondan los 50.000 millones de dólares.
La provincia ya logró la aprobación de tres proyectos estratégicos: Los Azules, Gualcamayo y Veladero. Entre los tres representan una inversión inicial superior a los 3.700 millones de dólares.
Sin embargo, las cifras adquieren otra dimensión al considerar los grandes desarrollos que aguardaban definiciones nacionales. Entre ellos sobresalen El Pachón, con una inversión estimada de 9.500 millones de dólares, y Vicuña, cuya proyección alcanza los 18.000 millones de dólares durante su primera década de ejecución.
Con la aprobación de este martes, el megaproyecto que une a Josemaría y Filo del Sol dio un paso clave para incorporarse plenamente al esquema de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios previsto por el régimen.
El cobre, el mineral que mira el mundo
El protagonismo de Vicuña también refleja la creciente importancia que adquirió el cobre en los mercados internacionales. La transición energética, la expansión de las energías renovables, los centros de datos y la fabricación de vehículos eléctricos impulsaron una demanda cada vez mayor del denominado "metal rojo".
Diversos organismos internacionales advirtieron sobre la posibilidad de que la oferta global resulte insuficiente durante la próxima década. Entre ellos, la Agencia Internacional de la Energía alertó sobre la posibilidad de un déficit cercano al 30% hacia mediados de los años 2030.