Adorni admitió ahorros en negro y defendió su patrimonio - Informe Digital
El jefe de Gabinete habló tras su declaración jurada y negó enriquecimiento ilícito; dijo que invirtió en Bitcoin y que todo fue declarado.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni salió a defender su patrimonio en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y admitió que durante años ahorró fuera del sistema formal. Ahorramos en negro, como todos los argentinos, dijo en una entrevista con LN+.
La explicación llegó después de la presentación de su declaración jurada, que según publicó Infobae incorpora activos no declarados en presentaciones anteriores y reconstruye inversiones en Bitcoin realizadas entre 2013 y 2018.
Adorni sostuvo que invirtió 200 mil dólares y obtuvo una ganancia cercana a los 300 mil. Aseguró que ese dinero estaba destinado a la educación y al futuro de sus hijos, y que provenía de ahorros acumulados a lo largo de su vida laboral en el sector privado.
No lo declaramos porque la manera de escaparte de la vieja política era ahorrando en negro, afirmó. También dijo que nunca se le habría ocurrido ahorrar en blanco en esos años.
El funcionario explicó que, cuando comenzó la denuncia, se reunió con su abogado para reconstruir el recorrido del dinero y demostrar que se trataba de fondos obtenidos por inversiones. Detalló compras y ventas de Bitcoin entre 2017 y 2018, con operaciones que según su relato le permitieron cerrar la billetera con una ganancia.
No soy un chorro y todo lo hice en la actividad y jamás en mi vida tuve un cargo público, hasta el 10 de diciembre de 2023, ni mi mujer ni yo, sostuvo.
También respondió por su casa en Indio Cuá, a la que vinculó con decisiones tomadas por razones de seguridad tras sufrir agresiones en espacios públicos. Dijo que la vivienda estaba declarada a nombre de su esposa y que la omisión fue un formalismo.
Otro eje de la investigación, a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, es la compra de su departamento en Caballito y la deuda contraída con dos jubiladas. Adorni afirmó que la operación se hizo con un amigo, Pablo Feijoó, y que no fue una compra tradicional al contado.
Según su versión, desembolsó 30 mil dólares de anticipo y el resto se estructuró con financiamiento e hipotecas. Mudate, después ves, cuando vendés, me pagás, recordó sobre el acuerdo que, dijo, terminó formalizado con un instrumento.
El mea culpa lo hago de arrastrar un error, que fue involuntario, pero que tengo que pagar y hacerme cargo, cerró.
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