Irak le amargó la despedida a España ante su gente
| España igualó 1-1 con Irak en La Coruña en su último amistoso ante su público antes del Mundial, en una tarde que dejó...
España igualó 1-1 con Irak en La Coruña en su último amistoso ante su público antes del Mundial, en una tarde que dejó sensaciones encontradas para el equipo de Luis de la Fuente.
La Roja se había puesto en ventaja con un tanto tempranero de Ferrán Torres, pero un golazo de Merchas Doski sorprendió a Joan García y decretó el empate definitivo. Ahora, el seleccionado europeo cerrará su preparación frente a Perú, en México.
Un inicio prometedor que no alcanzó
El entrenador español aprovechó la ocasión para rotar y alineó un equipo mixto en el once titular, combinando habituales titulares con alternativas.
En el arranque, el plan pareció funcionar. La tarde en La Coruña se tiñó rápidamente de rojo y amarillo con el gol de Ferrán Torres, que capitalizó el dominio inicial del conjunto local.
España controló la pelota y el desarrollo del juego durante buena parte del primer tiempo. Sin embargo, la falta de precisión en la definición volvió a evidenciarse como una de sus principales falencias, dejando con vida a un rival que resistió el asedio y empezó a encontrar espacios para contraatacar.
El gol de Doski, punto de quiebre
En ese contexto, apareció el tremendo remate de Merchas Doski que sorprendió a Joan García y significó el 1-1. Ese golazo marcó un antes y un después en el encuentro.
¡¡OJO CON IRAK!! Merchas Doski vio adelantado a Joan García y metió un GOLAZO para el 1-1 vs. España.
A partir de la igualdad, a España le costó cada vez más imponer la dinámica y la intensidad que la caracterizaron en el camino hacia la Copa del Mundo. El dominio ya no fue tan claro y el partido se volvió más trabado.
También influyó la lógica sensación de prevención en cada dividida o jugada de riesgo físico, típica de los amistosos a una semana del inicio de un Mundial. Esa cautela se notó especialmente en el segundo tiempo.
Dos caras antes de viajar al Mundial
En la etapa complementaria, ninguno de los dos equipos generó situaciones claras de gol. El ritmo cayó y el trámite se volvió más discreto, sin grandes sobresaltos para los arqueros.
De este modo, España se despidió de sus hinchas mostrando sus dos caras: por un lado, el juego de posesión, la intensidad y la presión alta; por el otro, la vulnerabilidad defensiva y la ineficacia en la definición.
Al seleccionado de Luis de la Fuente le quedará ahora un último ensayo ante Perú, en México, el lunes 8 de junio, antes de emprender definitivamente el viaje hacia la cita mundialista en Norteamérica.