La aparición sorpresa de Nelson Castro en "Otro día perdido" que dejó en shock a Mario Pergolini
El conductor de Telenoche reemplazó a Agustín Rada Aristarán en un segmento clásico del programa.
Un momento desopilante tomó a todos por sorpresa este miércoles en Otro día perdido (eltrece). Mientras que Mario Pergolini celebraba que no estuviera al aire la sección de chimentos por la ausencia de Agustín Rada Aristarán, apareció un invitado de lujo para contar los chismes del día: nada más y nada menos que Nelson Castro.
Te voy a traer los chimentos, le anunció el periodista apenas entró al estudio. Sorprendido, el conductor no pudo ocultar su desconcierto: ¿Cómo vas a hacer chimentos vos?. Pero, lejos de achicarse, Castro redobló la apuesta y explicó que había sido convocado para la misión mientras pasaba por el canal después de su programa de radio.
El intercambio provocó las risas de todos en el estudio. Vos sabés que el periodismo es un sacerdocio, dijo Castro para justificar su paso por el ciclo. En tanto, Mario estaba realmente atónito y se limitó a comentar lo que le producía tener a un referente del periodismo leyendo noticias del mundo del espectáculo: Estoy en shock.
Ya metido en el papel, Castro aseguró que contaba con información privilegiada gracias a Dominique Metzger y comenzó a hablar sobre la polémica que involucra a Marixa Balli y los rumores de internas en Cortá por Lozano (Telefe).
El periodista repasó las declaraciones de la panelista y recordó la frase que se volvió viral en las últimas horas (la tengo al plato=, cuando expresó su hartazgo por las versiones que circulaban sobre su relación con una compañera del ciclo.
Mientras Castro avanzaba con el improvisado segmento de espectáculos, Pergolini seguía sin poder creer lo que estaba viendo. Un chisme de Marixa Balli contado por Nelson Castro. Impagable, comentó entre risas.
Tras cumplir con su tarea, el conductor de Radio Rivadavia se despidió del programa y explicó que debía seguir con otros compromisos laborales. Su breve participación se convirtió en uno de los momentos más comentados de la emisión y dejó una postal difícil de imaginar: Nelson Castro transformado, por unos minutos, en cronista de la farándula.