Controversia en Entre Ríos por la caza de 100.000 nutrias
La medida fue oficializada a pocos días de conmemorarse el Día Mundial del Ambiente y despertó cuestionamientos en distintos sectores. La decisión del Gobierno de Entre Ríos de habilitar una nueva temporada de caza comercial de nutrias generó un fuer
La medida fue oficializada a pocos días de conmemorarse el Día Mundial del Ambiente y despertó cuestionamientos en distintos sectores.
La decisión del Gobierno de Entre Ríos de habilitar una nueva temporada de caza comercial de nutrias generó un fuerte debate entre autoridades, ambientalistas y organizaciones dedicadas a la protección de la fauna silvestre.
La normativa establece un cupo máximo de 100.000 ejemplares para la temporada 2026 y autoriza la actividad en gran parte del territorio provincial, con excepción de las áreas naturales protegidas. Además, fija condiciones específicas para la captura y comercialización de pieles, dentro de un esquema regulado por organismos provinciales.
Desde el gobierno sostienen que la medida se encuentra respaldada por informes técnicos y programas de monitoreo poblacional que buscan garantizar un aprovechamiento considerado sustentable de la especie. También remarcan la importancia económica que la actividad representa para trabajadores vinculados históricamente a esta práctica.
Sin embargo, entidades ambientalistas expresaron su preocupación por el posible impacto sobre los ecosistemas y cuestionaron el mensaje que transmite la autorización en un contexto de creciente preocupación por la conservación de la biodiversidad. Algunas organizaciones incluso señalaron que la decisión se suma a otras medidas recientes relacionadas con la fauna autóctona que ya habían generado controversias.
Mientras el debate continúa, especialistas y sectores vinculados a la protección ambiental reclaman mayores instancias de participación y evaluación científica para determinar el impacto real de estas políticas. La discusión promete mantenerse vigente en los próximos meses, especialmente en una provincia donde los humedales y la fauna silvestre ocupan un lugar central dentro del patrimonio natural.