Rusia reafirma presencia militar en Siria y acuerda continuar operaciones en las bases de Khmeimim y Tartus
Un informe del Wall Street Journal de junio de 2026 revela que Rusia reanudó el suministro de equipo a la base de Khmeimim, una medida que indica su intención de mantener su control militar sobre Siria incluso bajo el nuevo régimen. Modernización de
Un informe del Wall Street Journal de junio de 2026 revela que Rusia reanudó el suministro de equipo a la base de Khmeimim, una medida que indica su intención de mantener su control militar sobre Siria incluso bajo el nuevo régimen.
Modernización de la base de Khmeimim y su importancia.
Intención rusa: el suministro de equipo a través del buque «Sparta» es el primer envío significativo desde la caída del régimen de Assad. Moscú considera la base de Khmeimim un activo estratégico crucial que sirve de puente para las operaciones rusas en África y Sudamérica.
Importancia de la medida: La reanudación de los suministros indica que el Kremlin ha logrado llegar a un acuerdo con el nuevo liderazgo en Damasco. La medida busca garantizar la continuidad de la actividad militar y logística rusa en la región del Mediterráneo.
Estado de la actividad y aprobaciones.
Aprobación para continuar la operación: El nuevo presidente sirio, Ahmed al-Shara, negoció con Moscú sobre el futuro de las bases. Aunque Siria anunció su intención de convertir las bases en centros de entrenamiento y ayuda humanitaria bajo gestión conjunta, parece que, en la práctica, se le dio permiso a Rusia para seguir manteniendo la base como elemento estabilizador.
Acuerdos vigentes: Rusia opera bajo un contrato de arrendamiento de 49 años firmado en 2017. El nuevo gobierno de Damasco ha suspendido temporalmente algunas cláusulas para su renegociación, pero se comprometió a respetar los acuerdos en principio.
Puerto de Tartus.
Estado actual: Rusia inició el proceso de rehabilitación del puerto de Tartus en mayo de 2026, tras la desmovilización de sus fuerzas en 2025.
Cambios en la gestión: si bien la base militar permanece operativa, el nuevo gobierno sirio rescindió el contrato de gestión civil del puerto con una empresa rusa y lo transfirió a una empresa emiratí (DP World). No obstante, el puerto militar sigue siendo un punto logístico vital para la flota rusa en el Mediterráneo.