Comentar es gratis pero los hechos son sagrados
Cuando califican a los argentinos de gente peculiar, rara, no es gratis. Cualquier observador o visitante extranjero percibe que en nuestro país las personas no razonan como en los restantes de la comunidad internacional.
Se advierte este fenómeno en la jerga criolla que tanta curiosidad y simpatía genera, pues el nativo de estas tierras crea infinidad de neologismos, algunos, muy ingeniosos, además de emplear el lunfardo, que tomó palabras de diversos idiomas y orígenes.
El periodismo, desde que Milei asumió el poder, tiene una gran creatividad para deformar el estricto y literal sentido o significación de las palabras. De tal manera, lo que se entiende por ellas en todo el mundo, para el consenso universal, estos periodistas le asignan un sentido o interpretación diversa.
Se han rebelado contra el principio de identidad enunciado por el filósofo Parménides de Elea; en forma elemental, sucinta (seguramente mal explicado), dicho axioma establece que todo ser es igual a sí mismo, por lo tanto, distinto de cualquier otro. No puede ser el ente simultáneamente una cosa y otra distinta.
Para la corporación periodística, esa que está ensañada con Javier Milei, los hechos, los datos duros, o lo que se entiende por ellos, tiene una ponderación distinta, peculiar, de modo tal que no son lo que insinúan o connotan, sino lo que ellos infieren o se les ocurre.
Este lapsus no es espontáneo, natural; por el contrario, es un ardid para perjudicar o debilitar al gobierno, una táctica para desorientar a los lectores incautos.
En escritos anteriores he enunciado muchos ejemplos de esta táctica perversa, pero estoy tentado en brindar nuevos que reflejan el desconcierto de los "medios" frente a una política económica que funciona, fenómeno que es más evidente o palmario en un país estancado desde décadas pretéritas.
Todos los programas de la señal La Nación Más, cuando se interroga a entrevistados respecto de la situación económica, comienzan con una aseveración: ¿Cómo se puede proceder o qué procedimiento ejecutar para reactivar la economía, para insuflarle más vitalidad o sacarla del estancamiento?
No se trata de una pregunta, estrictamente, pues en su enunciación se da por sentado que Argentina tiene la economía estancada o paralizada, cuando los datos oficiales reflejan una realidad diametralmente distinta.
Se cansan de desacreditar el crecimiento de la producción desde que Milei asumió el poder, aduciendo que el incremento del PBI no es tal porque se circunscribe a tres sectores florecientes, energía, minería, agroindustria, mientras que los demás están en retroceso o estancados.
En todo el mundo, sin excepción, cuando se afirma que la economía de un país crece, se está refiriendo el aumento del PBI, que refleja, obviamente, un promedio de los diversos sectores que componen la producción de bienes y servicios durante un año.
Para los genios de La Nación, Infobae, Iprofesional, El economista, Ambito Financiero, El Cronista, que el PBI hubiere crecido no significa, como reza el consenso universal, que la economía esté en crecimiento, porque hay sectores de ella, como la construcción, industria, comercio, que están estancados o en descenso.
Tamaña estupidez, signada por la aversión enfermiza que tienen al gobierno de La Libertad Avanza, ha sido instalada por estos crápulas que se dedican sistemáticamente a desvirtuar los hechos, que debieran ser sagrados.
Como expresó C.P. Scott, editor del periódico inglés "The Guardian", en 1921: Comentar es gratis pero los hechos son sagrados.
Esta regla elemental que rige la actividad periodística no es acatada por la pluralidad de "medios" argentinos que, pos derogación de pauta publicitaria, están embarcados en un conflicto al todo o nada con la administración libertaria.
Lo manifestó Débora Plager en una secuencia televisiva de La Nación Más en que el entrevistado era Miguel Boggiano: "la guerra de Milei con el periodismo está perdida".
A confesión de parte, relevo de prueba. Débora está persuadida que está en guerra con Milei, como el medio para el cual trabaja, La Nación Más. Entonces, no son creíbles, se dedican a desnaturalizar la información, los hechos, que debieran ser sagrados, como proclamó el fundador de The Guardian.
Como consecuencia natural de esta "GUERRA" mentada por Débora Plager, tenemos ocurrencias, por no decir gansadas, como las siguientes:
La economía está estancada (cuando los datos oficiales comprueban que viene creciendo ininterrumpidamente desde mediados de 2024);
La inflación no se desaceleró con el actual gobierno, sino que los índices publicados por INDEC no reflejan el aumento del costo de vida porque la metodología de medición está desactualizada. Jamás el periodismo cuestionó dicha metodología mientras gobernó Alberto Fernández;
El consumo está deprimido, no aumenta (está en máximos históricos);
El progreso de Argentina, en cuanto creación de fuentes de energías renovables, no es tal, porque las poblaciones cercanas a los parques solares o eólicos no tienen un beneficio directo (se puede concebir tamaño sinsentido, por no emplear un término poco académico);
Un entrevistado por los móviles de TV aduce que "le cuesta llegar con sus ingresos a fin de mes", y esa pregunta ocasional, se hace extensiva a cuarenta y ocho millones de argentinos (mala fariña, diría mi abuelo Enrique, gallego, de Lugo);
Es imposible comer carne vacuna porque su precio está por las nubes. En verdad, Argentina en 2025 fue el país que más carne consumió per cápita en el mundo; el crecimiento sostenido de carnes porcina y aviar mantiene a la Argentina en el primer puesto en ingesta de carnes a nivel mundial, confirmando una tendencia en diversificación en los hábitos alimentarios de la población;
Las actividades vinculadas a la energía (petróleo, gas), minería, generan poco o nulos puestos de trabajo; lo propio, la agroindustria. Estimo que este DELIRIO es producto que quienes lo esgrimen son porteños, que jamás salieron de la Capital Federal, salvo para veranear en Mar del Plata, pobrecitos;
"La macro no está en orden" afirma Roberto Cachanosky en artículo publicado el 19 de mayo en el portal Infobae, reproducido por Notiar. ¿Será cierto? Hubiera que preguntarle a este economista cuándo tuvo el país superávit fiscal, inflación en baja, récord de exportaciones, crecimiento del PBI dos años consecutivos, compromisos de inversión extranjera a expensas del RIGI por ciento cuarenta mil millones de dólares, acumulación de reservas por récord de compra de divisas por el Banco Central, etc.
"El dólar está barato, atrasado", aserto desmentido por el aumento persistente de las exportaciones, que este año superarán los cien mil millones de dólares;
Los portales anti Milei publican en lugares centrales de su edición el cierre de empresas, haciendo cundir el espanto, pero nada dicen que las mismas son adquiridas por nuevos inversores. Por ejemplo:
1) Banco HSBC fue comprado por el Grupo Financiero Galicia;
2) La Serenísima, fue adquirida en su totalidad por el Grupo Arcor y la multinacional francesa Danone en marzo de 2026;
3) Telefe fue adquirida por un grupo empresario local liderado por el empresario rosarino Gustavo Scaglione en octubre de 2025;
4) La empresa IMPSA fue adquirida por el grupo estadounidense ARC Energy en febrero de 2025, primera privatización del gobierno Milei.
Los casos de información que distorsiona los hechos, orientada a la manipulación de los lectores, son los que prevalecen en los medios supuestamente calificados de derecha o centro.
Respecto de los de izquierda no merece la pena referirlos porque tienen un pensamiento que está en las antípodas del liberal (respetable, obviamente, ya que nadie es dueño de la verdad), pues no aceptan el sistema capitalista que rige a nivel global.
Lo incomprensible es que un diario creado por Bartolomé Mitre milite la desinformación y el regreso del populismo. Sin palabras