Brasil frena los aranceles y da aire a los lácteos argentinos - Informe Digital
Lula avaló el reclamo técnico pero suspendió la medida por el riesgo de subir los precios internos.
Brasil resolvió no aplicar de inmediato los derechos antidumping contra la leche en polvo argentina y uruguaya, una decisión que le da aire al sector lácteo regional y evita, por ahora, un golpe comercial sobre exportaciones clave. Según publicó La Nación, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva reconoció que hubo prácticas desleales, pero optó por congelar la medida por razones de interés público y por el posible impacto en los precios de los alimentos.
La definición llegó después de meses de gestiones diplomáticas y presentaciones técnicas impulsadas por la Argentina y Uruguay para refutar la acusación de competencia desleal. El Comité Ejecutivo de Gestión de la Cámara de Comercio Exterior de Brasil (Gecex-Camex) confirmó que existieron márgenes de dumping de hasta 60% en el caso argentino y de alrededor de 50% en el uruguayo, pero decidió suspender la aplicación inmediata de los aranceles punitivos mientras evalúa sus efectos sobre el mercado interno.
En rigor, el organismo aprobó los derechos antidumping definitivos, pero los dejó congelados cautelarmente por interés público. La decisión se tomó mientras el gobierno brasileño analiza si la aplicación efectiva de esos aranceles beneficiaría a los productores locales o terminaría trasladándose a los precios que pagan los consumidores.
La resolución también valida, en términos técnicos, la denuncia presentada por la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), que sostuvo que las importaciones desde ambos países ingresaban a precios artificialmente bajos y afectaban la rentabilidad de la cadena láctea local. El expediente abarca el período 2021-2023 y el proceso formal se abrió en diciembre de 2024.
De acuerdo con la información oficial, el Departamento de Defensa Comercial de Brasil ya había concluido en una nota técnica preliminar que había evidencias suficientes de prácticas desleales en las exportaciones de leche en polvo de la Argentina y Uruguay. Ese documento calculó márgenes de dumping de entre 3,7% y 61,4% y señaló que el volumen importado creció 144,5% en el período analizado.
El informe también sostuvo que las compras externas ingresaron con precios por debajo de los costos de producción locales y que eso impidió a la industria brasileña ajustar sus valores frente al aumento de los costos operativos. La CNA, por su parte, advirtió que la situación deterioró la rentabilidad de los tambos.
En la investigación aparecen firmas argentinas como Mastellone Hnos. (La Serenísima), Noal SA, Gloria Argentina y L3N SA, además de otras exportadoras incluidas en el expediente por su participación en el proceso. Del lado uruguayo, el análisis alcanzó a Conaprole, Estancias del Lago, Claldy y Alimentos Fray Bentos.
Uno de los puntos más discutidos fue la definición de producto similar. Brasil convalidó el argumento de que la leche en polvo y la leche fluida integran una misma dinámica competitiva, porque la primera puede reconstituirse y sustituir usos industriales y comerciales de la segunda. Sobre esa base, entendió que las importaciones investigadas podían dañar a toda la cadena láctea brasileña.
Argentina y Uruguay rechazaron esa interpretación desde el inicio. Ambos países sostuvieron que se trata de mercados distintos, con estructuras de costos diferentes, y advirtieron que la investigación brasileña podría chocar con normas de la Organización Mundial del Comercio.
La decisión de Brasil deja así una señal doble: reconoce el reclamo de sus productores, pero prioriza evitar un salto en la inflación de los alimentos. Por ahora, la pulseada comercial queda en pausa, aunque el expediente sigue abierto y con impacto directo sobre una de las cadenas más sensibles para la región.