Jaldo pidió unidad en el Tedeum y rechazó la grieta - Informe Digital
En el 25 de mayo en Tucumán, llamó a dejar divisiones y a sostener con diálogo a los sectores más golpeados.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, participó este lunes del Tedeum por el 25 de mayo en San Miguel de Tucumán y volvió a poner en el centro un mensaje político con eco nacional: pidió unidad y rechazó la grieta en un contexto de tensión social y económica.
La ceremonia se realizó en la Catedral de Nuestra Señora de la Encarnación, en el marco del 216° aniversario de la Revolución de Mayo. Jaldo asistió junto al vicegobernador Miguel Acevedo y parte de su gabinete. El acto religioso fue presidido por el arzobispo de Tucumán, Monseñor Carlos Sánchez, y la homilía estuvo a cargo del obispo auxiliar, Monseñor Roberto José Ferrari.
En su mensaje, Jaldo ubicó la fecha patria en clave histórica y reivindicó el peso de Tucumán en el proceso independentista. Recordó los primeros pasos de 1810, la Batalla del 24 de Septiembre de 1812 y la Declaración de la Independencia del 9 de julio de 1816, firmada en suelo tucumano.
La democracia nos permite elegir, pero eso no quiere decir que nos tengamos que dividir, sostuvo. Y remarcó: Hoy no hay lugar para la grieta ni para las divisiones. Más que nunca, los argentinos tenemos que estar juntos.
El gobernador también se refirió a la situación económica y social, con un mensaje dirigido a las familias que atraviesan dificultades. Planteó que el entendimiento y la cooperación son el camino para sostener una Argentina mejor para todos y un Tucumán que nos contenga sin ningún tipo de excepción.
Acevedo también pidió diálogo permanente y un encuentro que permita escuchar las demandas de los tucumanos para trabajar por una provincia mejor.
Tras la ceremonia, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, valoró el contenido del mensaje religioso y sostuvo que los dirigentes deben traducir las palabras en acciones concretas. Dijo además que el municipio trabaja a la par del vecino para dar respuestas a las necesidades de la comunidad.
En la homilía, Ferrari puso el foco en los sectores más vulnerables y llamó a recuperar una cultura del encuentro. Hoy en nuestra Patria hay gritos que a algunos les molestan, advirtió al mencionar a jubilados, universitarios, personas con discapacidad y enfermos.
También rechazó la lógica de la confrontación. No somos enemigos; podemos ser adversarios, pero nunca enemigos, afirmó. Y cerró con una apelación a cuidar los valores democráticos y la Patria.