La trampa del éxito: el estrés como motor y destructor de nuestras decisiones
La cultura de la alta competencia ha consolidado la falsa idea de que el estrés constante es un requisito indispensable para alcanzar el éxito laboral y personal. En la carrera por cumplir metas ambiciosas, la adrenalina inicial actúa como un potente estimulante que incrementa la productividad a corto plazo. Sin embargo, cuando esta tensión se vuelve crónica, el cerebro entra en un modo de supervivencia que nubla la visión estratégica, transformando la ambición en una fuente de decisiones apresuradas y errores costosos.
Por este tema, el licenciado en Economía y autor de Principios del Poder, una serie de libros sobre pensamiento estratégico, influencia y construcción de riqueza, Sergio Feler, en diálogo con 100% Nora, dijo que "en nuestra cultura se confunde el tener carácter con ser agresivo, y no tiene nada que ver una cosa con la otra. La arrogancia, el falso status, la imagen por sobre la humanidad son cuestiones muy violentas, totalmente desvinculadas de la felicidad y la verdadera noción del éxito".
Feler, además, remarcó que "tenemos la costumbre de convertir en ídolos a gente que cultiva relaciones artificiales; que ostenta una vida consagrada desde lo material, y poco se valora lo humano, el apego a las cosas simples de la vida".