Operativos de Delitos Rurales: Secuestros de Armas, Rescate de Fauna y Lucha contra la Caza Ilegal en Entre Ríos
En un megaoperativo de la Policía Federal, se desbarató una red clandestina que operaba en CABA y el Conurbano. Secuestraron lácteos, carnes y embutidos vencidos que estaban listos para llegar a la mesa de los ciudadanos.
La Policía Federal Argentina (PFA), bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad de la Nación, asestó un golpe letal a una organización criminal dedicada a la comercialización de alimentos en mal estado. Tras cuatro allanamientos simultáneos, los efectivos lograron el secuestro récord de 14,56 toneladas de productos vencidos que representaban un peligro inminente para la salud pública.
El origen: Una denuncia anónima y un rastro de podredumbre
La investigación, liderada por el Departamento Federal de Investigaciones (DFI), comenzó en abril tras una alerta anónima sobre una distribuidora en Los Cardales. En aquel primer procedimiento, se detuvo a un responsable y se incautó mercadería adulterada, pero los detectives de la División Delitos contra la Salud Pública no se detuvieron allí.
Mediante tareas de inteligencia y análisis de datos, los investigadores lograron tirar del hilo y descubrir la verdadera escala de la maniobra: una red de depósitos que abastecía a comercios minoristas con mercadería que debía haber sido descartada hacía meses.
Los operativos: «Envenenamiento y Adulteración»
Con las pruebas sobre la mesa, el Juzgado Federal de Campana, a cargo del Dr. Adrián González Charvay, ordenó el asalto a cuatro domicilios vinculados a la organización en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y dos en la localidad bonaerense de General Pacheco.
El saldo del operativo fue contundente:
- 14.560 kilos de alimentos incautados: Carnes, embutidos y lácteos en avanzado estado de descomposición o con fechas de vencimiento suprimidas.
- Un detenido: Un ciudadano argentino, mayor de edad, señalado como el cabecilla de la logística de distribución.
- Tecnología secuestrada: Dos notebooks, una tablet, una PC y teléfonos celulares que serán peritados para identificar a los comercios que compraban esta mercadería a sabiendas de su estado.
Cooperación técnica
Debido a la peligrosidad de los elementos hallados, el procedimiento contó con la colaboración activa de personal de SENASA, quienes fiscalizaron el decomiso de las sustancias caducadas. Los alimentos no solo habían perdido la cadena de frío, sino que presentaban signos evidentes de manipulación ilegal para ocultar su descomposición.
El detenido quedó a disposición de la justicia bajo la gravísima imputación de «Envenenamiento o adulteración de aguas, medicamentos o alimentos», un delito que prevé penas severas debido al riesgo masivo que implica para la población.