El Gobierno calificó la marcha universitaria como un «acto opositor» y cuestionó la eficiencia del gasto - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, criticó la baja tasa de graduación y denunció que la distribución presupuestaria históricamente respondió a "roscas políticas". En la previa de la Marcha Federal Universitaria, el subse
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, criticó la baja tasa de graduación y denunció que la distribución presupuestaria históricamente respondió a «roscas políticas».
En la previa de la Marcha Federal Universitaria, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, endureció la postura del Poder Ejecutivo frente al reclamo de las casas de altos estudios. El funcionario calificó la movilización como una puesta en escena política y puso bajo la lupa la transparencia del financiamiento educativo.
Críticas a la gestión y la «corporación» universitaria
Álvarez fue tajante al definir la naturaleza de la protesta: «Es un acto opositor totalmente desvirtuado. No nos gusta que usen a la gente y una causa noble para esconder a la política; ponen los guardapolvos blancos adelante para refugiarse atrás».
Según el funcionario, el sistema actual está condicionado por dos sectores de poder:
La corporación política: Identificada mayoritariamente con el radicalismo.
La corporación sindical: Vinculada principalmente al peronismo.
Eficiencia y costos por graduado
Uno de los puntos más polémicos de sus declaraciones fue el análisis del rendimiento académico en relación con la inversión. Álvarez detalló que el Estado destina $400.000 millones mensuales en salarios que se pagan «en tiempo y forma», pero lamentó que el sistema produzca «muy pocos graduados».
«En la UTN, un ingeniero nos cuesta 42 millones de pesos, pero hay universidades donde un graduado sale 400 millones o más. Es un área que se resiste a la más mínima revisión de gastos», sentenció.
El conflicto con la UBA y los hospitales
Respecto a la situación presupuestaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el subsecretario desmintió la falta de giros para salud:
Transferencias mensuales: Aseguró que los fondos para hospitales universitarios se envían regularmente.
Disputa por fondos específicos: Sostuvo que la UBA reclama el 95% de un fondo de refuerzo de $80.000 millones destinado a todos los hospitales universitarios del país.
Déficit estructural: Calificó la crisis del Hospital de Clínicas como «recurrente» y preexistente a la actual gestión.
Obras públicas y nuevos indicadores
Álvarez también aclaró que el supuesto recorte de $78.000 millones no afecta al presupuesto educativo de 2026, sino que corresponde a obras del Ministerio de Economía (ex Obras Públicas) planificadas por el gobierno anterior. «Eran obras cuestionables, como auditorios en lugar de aulas, que no tenían justificación pedagógica», explicó.
Finalmente, adelantó que el Ministerio de Capital Humano busca implementar un mecanismo racional de asignación de fondos basado en indicadores objetivos, cruzando datos de matrícula y planta docente, para terminar con la discrecionalidad que, según sus palabras, caracterizó al sistema durante décadas.
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