Majluff: "La gente dice 'tengo que trabajar más para vivir peor'" - Plaza Web
El consultor Jorge Majluff advirtió sobre el deterioro económico, la caída de la imagen de Milei y el impacto que el malestar social tuvo sobre los oficialismos.
La situación económica, la precarización laboral y el crecimiento de la preocupación por la corrupción aparecieron como los principales factores que incidieron en el humor social y en la caída de la imagen del presidente Javier Milei en Entre Ríos. Así lo sostuvo el consultor político Jorge Majluff, quien además analizó el impacto sobre la imagen del gobernador Rogelio Frigerio y el panorama opositor hacia las elecciones de 2027.
En declaraciones al programa A quien corresponda (Radio Plaza 94.7), el titular de la consultora Mercado señaló que los problemas económicos continuaron encabezando las preocupaciones de la ciudadanía y advirtió sobre un empeoramiento en la percepción social.
Lo preocupante sigue siendo la cuestión económica vinculada tanto a la precarización o falta de trabajo, a que no alcanza la plata, y en segundo lugar, y subiendo, el tema de la corrupción, afirmó.
El consultor explicó que en estudios de opinión y focus groups detectaron un cambio en la percepción de la población respecto de su situación económica cotidiana.
En el punto relacionado al trabajo, yo siempre digo que escucho en los focus group y en las encuestas, en los comentarios de la gente en la calle, que hasta hace un par de meses la gente te decía: tengo que trabajar más para vivir igual, y desde marzo ya la gente te dice que tengo que trabajar más para vivir peor, sostuvo.
Según indicó, ese cambio coincidió con un deterioro en la imagen del Presidente en Entre Ríos y otras provincias de la región centro.
No casualmente es un consensuado por varios colegas y por nosotros, en cuanto a que a partir de ese período, en nuestra provincia, al igual que en las provincias de la región centro del país, el diferencial de imagen de Milei se ha transformado en negativo, algo inédito desde el inicio de gestión hasta ahora, aseguró.
Majluff comparó además la evolución de los indicadores de imagen del mandatario nacional durante el último año.
En mayo del año pasado tiene, en la mayoría de las localidades de la provincia, entre 57 y 58% de imagen positiva y 40% negativa, un diferencial de 18 puntos. Ahora es común verlo con un diferencial negativo de 7 u 8 puntos, con 44 positiva y 50 negativa, o 56 en algunos casos, o sea, un diferencial negativo todavía mayor, explicó.
En ese sentido, remarcó que el cambio de tendencia comenzó a evidenciarse con claridad desde marzo.
Ha habido un quiebre significativo desde marzo a esta parte, resumió.
El efecto sobre Frigerio
Al analizar el impacto del escenario nacional sobre la gestión provincial, Majluff sostuvo que gran parte de la sociedad diferencia la administración entrerriana de la nacional, aunque admitió que el malestar general también termina afectando a los oficialismos.
El grueso de la respuesta es que lo diferencia. Ahora, hay pormenores, porque en la opinión pública nada es blanco o negro, y dentro de esos matices observo, aunque no es algo tan probado ni estudiado, que cuando hay mal humor general afecta un poco a los oficialismos, indicó.
El consultor aclaró que el desgaste golpeó principalmente al gobierno nacional, aunque también alcanzó en menor medida a las administraciones provinciales y locales.
Por supuesto, si el mal humor es por cuestiones vinculadas a errores o yerros de gestión de lo nacional, afecta de lleno a lo nacional, pero en menor medida también afecta a los oficialismos provinciales y locales, expresó.
Respecto de Frigerio, señaló que detectaron una leve baja en los indicadores positivos, aunque consideró que el gobernador conservó cifras competitivas.
En Frigerio se ve una leve caída de imagen positiva, pero aún con amplio diferencial de imagen positiva, superando siempre el 57% de valores positivos, y los valores negativos no llegan al 40%, que siguen siendo cifras competitivas, con una pequeña merma más que nada por el mal humor nacional provocado por las cuestiones económicas, más que por cuestiones puntuales de Frigerio, afirmó.
La oposición y el escenario de 2027
Majluff también analizó el posicionamiento de posibles referentes opositores de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y consideró prematuro tomar decisiones en base a las encuestas actuales.
Hoy Axel Kicillof es el que más mide, el que más se nombra, pero sería un error tomar decisiones con los números de hoy y tener solamente una visión cuantitativa de la cosa para ver quién tiene más potencialidad electoral de cara al 27, planteó.
Sobre el gobernador bonaerense, consideró que enfrenta dificultades para consolidar un perfil político que amplíe su base de apoyo. El tema de Kicillof para mí tiene un gran problema, y honestamente no le veo solución: para la mayoría de los kirchneristas Kicillof no es kirchnerista, y para la mayoría de los no kirchneristas, Kicillof es kirchnerista. Entonces eso espanta a los dos grandes núcleos políticos, sostuvo.
En esa línea, opinó que la oposición tendría mejores posibilidades si apuestan por dirigentes nuevos. Yo creería que sería mucho más recomendable entrar a posicionar un dirigente más fresco que una figura que tiene esa gran desventaja, afirmó.
Por último, consideró que tanto a nivel nacional como provincial el peso de las candidaturas personales resultaría determinante en las próximas elecciones. Tanto en lo nacional como en lo provincial, el nombre va a ser determinante a la hora de ver quién puede llegar a ser el candidato, más el nombre propio del dirigente que la idea que traiga, expresó.
Además, sostuvo que la comunicación política actual está cada vez más centrada en las figuras individuales. Me parece que estamos en una etapa, no solo nacional o provincial sino hasta mundial, en la que los mensajes son más que nada los candidatos, por el poco tiempo que la gente le dedica a escuchar los mensajes políticos. Si no hay una buena cara que diga algo, difícilmente la opinión pública lo escuche, concluyó.