El Gobierno avanzó con la eliminación de más de 900 prestaciones en el INTI
| El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) avanzó con una disposición que elimina más de 900 servicios
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) avanzó con una disposición que elimina más de 900 servicios tecnológicos y redefine de manera drástica su funcionamiento, en línea con la política del gobierno de Javier Milei de reducir la intervención estatal en áreas donde existe oferta privada.
La medida, formalizada a través de una resolución interna, establece la cesación de servicios sistematizados incluidos en un anexo, sobre la base de un análisis que evaluó demanda, cobertura y alineamiento estratégico de cada prestación.
El argumento oficial: eficiencia y menor intervención estatal
Según el documento, la revisión se produjo en un contexto de cambios en el sistema productivo y crecimiento de capacidades privadas. En ese marco, se afirma que una gran cantidad de servicios no han tenido demanda efectiva, o poseen oferta privada, lo que configuraría un uso ineficiente de recursos públicos.
Desde la órbita técnica se planteó que sostener esas prestaciones podía generar distorsiones en el mercado. Se dedican recursos a ofrecer servicios que no son demandados o que son ofrecidos por empresas privadas, advierte el proyecto, y remarca que esa situación puede afectar la competencia e incluso desalentar inversiones, al superponer al Estado con proveedores privados.
La conducción del organismo insiste en que la decisión no implica una retracción de su rol institucional, sino una reorientación hacia funciones donde su participación resulta más relevante, según se indica en los fundamentos de la disposición.
Más de 900 ofertas tecnológicas dadas de baja
En los hechos, la resolución supone la baja de más de 900 ofertas tecnológicas que el INTI brindaba al entramado productivo en distintas ramas de la industria.
El recorte no aparece como un hecho aislado, sino como parte de una secuencia de modificaciones que se aplican desde mediados de 2024, con una reducción progresiva de líneas de trabajo y competencias históricas del instituto.
Un cambio de perfil que se profundiza desde 2024
El esquema actual se apoya en antecedentes recientes que profundizan el cambio de perfil del INTI. En octubre de 2025 se eliminaron competencias del Servicio Argentino de Calibración, un área clave para la industria.
Luego, en diciembre de 2025, mediante la Resolución 213/25, el organismo dejó de intervenir en metrología legal, calibración y aprobación de instrumentos de medición, funciones centrales para garantizar estándares y certificaciones en el mercado interno.
Con la nueva disposición, la reconfiguración del instituto se acelera y amplía su alcance sobre la oferta tecnológica al sector productivo, consolidando un giro hacia un rol más acotado del Estado en servicios que el Gobierno considera competitivos con el sector privado.
Tensiones internas, recortes operativos y clima de conflicto
Mientras se avanza con la poda de servicios, se registran crecientes dificultades operativas que afectan el funcionamiento cotidiano del INTI. Una de las principales quejas internas apunta a la falta de pago de viáticos, lo que limita la posibilidad de que los equipos técnicos realicen visitas a empresas, una instancia clave para la asistencia y la prestación de servicios especializados.
A esto se suma la paralización de vínculos institucionales. No se impulsan nuevos convenios y varios de los existentes quedaron suspendidos o directamente sin continuidad, lo que debilita la articulación del organismo con el sector productivo y con otras instituciones.
El cuadro general alimenta un clima interno de tensión que, según advierten fuentes del organismo, abre la puerta a posibles medidas de protesta frente al avance de los recortes y la incertidumbre sobre el futuro de distintas áreas.
Sin precisiones presupuestarias y con impacto industrial
Otro punto que generó ruido dentro del INTI es la ausencia de precisiones presupuestarias en la disposición reciente. A diferencia de otros actos administrativos, en esta oportunidad no se especifica el monto de la reasignación de partidas, lo que refuerza la percepción de un ajuste más profundo en curso.
La decisión se inscribe en la política general del gobierno de Javier Milei de reducir la intervención estatal en sectores donde existe oferta privada. En ese marco, el INTI aparece como una de las estructuras clave alcanzadas por una estrategia de reconfiguración que impacta de lleno en el entramado industrial y tecnológico del país.
Con la eliminación de más de 900 servicios, la industria pierde una porción significativa del acompañamiento técnico y de certificación que el organismo brindaba históricamente, mientras el Gobierno apuesta a que el sector privado absorba ese espacio en un contexto de fuerte reordenamiento del Estado.