¿Quiénes y por qué robaban propofol? Una ruta, dos departamentos de acopio y una causa que sigue creciendo
Durante la última semana, la investigación por el robo de propofol del Hospital Italiano avanzó en paralelo a la conmoción por la muerte de un joven anestesista hallado sin vida en Palermo el 20 de febrero. Lo que empezó como un hallazgo aislado derivó en allanamientos, imputaciones y una causa judicial que intenta reconstruir cómo medicamentos de uso estrictamente hospitalario salieron del circuito legal y aparecieron en domicilios particulares de la ciudad de Buenos Aires.
A medida que la Justicia fue reuniendo pruebas y circularon por redes varios audios sobre el caso, se consolidaron algunas certezas y quedaron abiertas varias preguntas. Hoy hay una causa unificada que investiga la sustracción de los anestésicos y otra, separada, que busca esclarecer las circunstancias de la muerte de Alejandro Zalazar. Entre ambas, emergen puntos de contacto, trayectos comprobados de los fármacos y zonas grises que aún no tienen respuesta.
LA NACION pudo saber que, por estas horas, se analizan los recorridos del propofol fuera del hospital a fin de conocer la ruta completa y si, el destino final, eran las propofest.