Contacto

Volver a la portada
Provinciales
FM Maxima 01/02/2026 12:14 4 min de lectura

El desprecio de los matices

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo: "preservar la voz propia y cultivar un pensamiento crítico se vuelve esencia".

El desprecio de los matices
Foto: FM Maxima

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo

Cada año, la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales invita a detenerse y pensar sobre el modo en que nos relacionamos, informamos y, sobre todo, nos entendemos como humanidad. En el mensaje de este año, dado a conocer el sábado pasado, el Papa León XIV propone el lema preservar las voces y los rostros humanos, un llamado a mirar más allá de la inmediatez digital y redescubrir el valor de la autenticidad en la comunicación. Este lema, lejos de ser una consigna vacía, interpela profundamente a comunicadores, creyentes y a toda la sociedad: nos recuerda que, en tiempos de aceleración informativa y tecnologías sofisticadas, sigue siendo fundamental cuidar el encuentro genuino con el otro.

El avance de la inteligencia artificial (IA) ha abierto infinitas posibilidades, pero también ha dado lugar a lo que el Papa denomina como el mundo de los espejos. Se trata de un entorno en el que las voces y rostros pueden ser replicados, recreados e incluso manipulados, hasta el punto de poner en duda la autenticidad de lo que vemos y escuchamos. Nos advierte: El riesgo es grande. El poder de la simulación es tal que la inteligencia artificial también puede engañarnos con la fabricación de realidades paralelas, apropiándose de nuestros rostros y nuestras voces.

El mensaje papal advierte sobre la tentación de abandonar el pensamiento propio y los sentimientos personales y dejarse llevar de manera acrítica por lo que las tecnologías nos presentan. La confianza ciega en los algoritmos y en los sistemas de recomendación puede llevarnos a consumir información sin filtro ni discernimiento, aceptando como verdad absoluta lo que en realidad es una construcción parcial. Por eso, preservar la voz propia y cultivar un pensamiento crítico se vuelve esencial: implica detenerse, preguntar, contrastar, y sobre todo, animarse a sentir y pensar desde el propio ser, sin delegar esa responsabilidad a las máquinas o a las corrientes dominantes.

Uno de los efectos más visibles de la era digital es la formación de burbujas ideológicas. Los algoritmos tienden a mostrarnos solo aquello que coincide con nuestras opiniones previas, aislándonos de la diversidad y alimentando una polarización que segmenta a la sociedad en bandos antagónicos: blanco o negro, izquierda o derecha, norte o sur, trabajador o vago. Esta lógica de enfrentamiento constante empobrece el debate público y dificulta la búsqueda de soluciones comunes. El mensaje de León XIV es claro: alejarnos de la sobre-simplificación y abrirnos a la complejidad del mundo real, donde los matices enriquecen la convivencia. No faltan quienes alimentan sus intereses políticos encerrando grupos de personas en burbujas de fácil consenso y fácil indignación, estos algoritmos debilitan la capacidad de escucha y de pensamiento crítico y aumentan la polarización social.

Despreciar los matices implica renunciar a la riqueza de la experiencia humana. Cuando solo aceptamos dos opciones opuestas, excluimos la posibilidad de comprender al otro, de buscar puntos de encuentro y de matizar nuestras posturas. Esta visión binaria no solo empobrece el pensamiento, sino que también genera resentimiento, incomprensión y distancia. Los matices, en cambio, permiten tender puentes, reconocer la diversidad y abrazar la complejidad de cada situación.

El Papa Francisco solía recurrir a la imagen del poliedro para ilustrar la belleza de un mundo donde conviven múltiples rostros y voces. A diferencia de la esfera, que es lisa y uniforme, el poliedro está formado por muchas caras distintas, cada una con su forma y color, pero todas componiendo un conjunto armónico. Esta imagen invita a valorar la diversidad como un bien, a reconocer que cada persona, grupo y cultura aporta una perspectiva única e irrepetible. Así, la sociedad se enriquece y se fortalece, no a pesar de las diferencias, sino gracias a ellas.

El mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales es, en definitiva, un llamado a no despreciar los matices, a resistir la tentación de los espejos artificiales y a recuperar el valor de las voces y rostros humanos. En tiempos de polarización y fragmentación, urge apostar por la escucha atenta, el pensamiento propio y el diálogo sincero. Solo así podremos construir puentes, sanar heridas y volver a descubrir la belleza de una humanidad plural, diversa y profundamente comunicada.

FM Maxima Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por FM Maxima y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026