Ailén Cova mostró sus días junto a Alexis Mac Allister y su hija Alaia: besos, paseos por el bosque y juegos en la cama
La pareja del futbolista de la Selección Argentina abrió la puerta de su intimidad y compartió en sus redes sociales las tiernas postales con su pequeña
Ailén Cova compartió un carrete repleto de ternura y momentos familiares junto a su hija Alaia, fruto de su relación con Alexis Mac Allister, mostrando la intimidad y la felicidad de sus seres queridos en esta etapa. Las imágenes transmiten la cotidianeidad y el crecimiento de la beba, así como el afecto genuino y la complicidad que une a todos los integrantes en distintas escenas de la vida diaria.
En la primera foto, Alaia aparece vestida con la camiseta del Liverpool, el club donde juega su papá, sentada en una sillita y luciendo pantalón tejido y medias blancas. La escena, cargada de simbología familiar, anticipa una infancia rodeada de fútbol y orgullo por los logros de Mac Allister. Otra foto, llena de calidez, muestra a Ailén y Alexis entrenando juntos en el gimnasio de su casa, con la pequeña en brazos y rodeados de mancuernas, pelotas y elementos de entrenamiento, reflejados en un espejo que multiplica la sensación de equipo y vida compartida.
El carrete también incluye una postal romántica y familiar escrita sobre la nieve: A + A = A , un guiño a la unión de la pareja y de su hija, y un símbolo de la historia que construyen juntos. Los abuelos maternos protagonizan otra imagen entrañable, con sonrisas amplias y miradas llenas de amor mientras sostienen a Alaia, celebrando la llegada de una nueva generación y la continuidad de los lazos familiares.
Otra instantánea muestra a Ailén junto a la beba en un café, con el paisaje nevado visible al otro lado de la ventana, transmitiendo protección y un clima cálido incluso en los días fríos. Entre las postales más emotivas se destaca el tatuaje de Ailén con el nombre Alaia en su brazo, acompañado por la pequeña mano de su hija, en un gesto que simboliza el apego y la promesa de amor eterno.
El álbum se completa con una imagen de Alexis jugando y alzando a Alaia en la cama, ambos sonrientes y relajados, y una secuencia de abrazos y besos entre madre e hija, donde la alegría y la complicidad se reflejan en cada gesto y caricia. Las fotos capturan la esencia de una familia que, entre rutinas, juegos, deporte y el primer invierno de la beba, va construyendo recuerdos imborrables y apostando por la felicidad en los pequeños detalles.
En el pie de página, Ailén resumió el sentimiento de este momento con la frase: Empezaste muy lindo