Contacto

Volver a la portada
Provinciales
TN 20/01/2026 09:52 3 min de lectura

La ciencia encontró un vínculo impensado entre la personalidad y la forma más efectiva de encarar el deporte

¿Cardio o fuerza? ¿Actividad física colectiva o individual? Científicos determinaron pautas que nos permiten responder esas preguntas.

La ciencia encontró un vínculo impensado entre la personalidad y la forma más efectiva de encarar el deporte
Foto: TN

La personalidad que tengamos puede influir en las relaciones, las decisiones profesionales y en si nos sentimos con energía después de una salida nocturna con amigos o somos más de quedarnos una tarde tranquila en casa con un libro. Ahora un nuevo estudio revela que los rasgos que nos caracterizan también podrían influir en nuestras preferencias de entrenamiento, conseguir mejores resultados y favorecer la constancia.

La investigación publicada en la revista Frontiers in Psychology, establece vínculos entre los rasgos de personalidad y ciertos tipos de ejercicio: adaptar el entrenamiento a nuestra personalidad, según sugieren los investigadores, podría conducir a una mayor constancia y mejores resultados y la clave para el éxito está en personalizar el ejercicio físico, en función de parámetros individuales de personalidad.

Tras conocerse los resultados del estudio, una de sus autoras, Flaminia Ronca, profesora asociada del University College London señaló que está demostrado que nuestra personalidad puede influir en cómo respondemos y nos involucramos con el ejercicio. Conocernos a nosotros mismos y conocer las personalidades de nuestros pacientes puede ayudarnos a hacer recomendaciones personalizadas para hacer cambios más sostenibles en el comportamiento de la actividad física, dijo.

Cómo fue la investigación

Para comprender mejor cómo hacer que la actividad física sea más placentera, investigadores de la misma universidad decidieron realizar un estudio acerca de cómo la personalidad afecta la preferencia y el compromiso con el ejercicio. Para ello, reclutaron a 86 voluntarios que completaron dos encuestas: el cuestionario de 10 ítems de la Escala de Estrés Percibido (PSS-10) para sus niveles generales de estrés y otro para evaluar rasgos de personalidad. Posteriormente, se les realizó una prueba de aptitud física inicial.

La investigación británica no identificó con exactitud qué ejercicios podrían preferir las personas según su tipo de personalidad, pero sí reveló algunos patrones generales que vinculan a los cuatro grandes rasgos de personalidad con las preferencias de entrenamiento. Del estudio, se desprendió que a las personas extrovertidas les gustan las sesiones de entrenamiento de alta intensidad con otras personas (como los deportes de equipo).

Por otra parte, se indicó que las personas concienzudas tienden a realizar más actividad física cada semana y tienen una mejor condición física general. A las personas agradables les gusta entrenar un rato, pero prefieren ejercicios de menor intensidad. En otra categoría, las personalidades abiertas están dispuestas a probar diferentes entrenamientos, independientemente de su curiosidad y valoran los entrenamientos extenuantes y de alta intensidad por debajo de otros grupos.

Los rasgos moldean la disposición a probar cosas nuevas, la percepción del esfuerzo y la comodidad en diferentes entornos, lo que convierte al ejercicio en una vía natural para expresar estas tendencias, explica Matthew Sacco, psicólogo deportivo de la Clínica Cleveland.

Otras conclusiones que arrojó el nuevo estudio

Según Ronca, adaptar cada tipo de personalidad a un programa de fitness propio podría maximizar los beneficios del ejercicio y la salud en general. Encontrar entrenamientos que las personas realmente realicen y mantengan es clave para garantizar una actividad física constante. Si se desea probar un nuevo tipo de entrenamiento, los expertos recomiendan reflexionar sobre los propios rasgos de personalidad y los tipos de actividades que solemos practicar.

Lee también: El ejercicio es el principal garante de la longevidad

Además, señala que vale la pena prestar atención a cómo nos sentimos después de una sesión de fuerza, de yoga o de running: ¿Nos da energía, nos tranquiliza o simplemente nos deja demasiado cansados para hacer otra cosa?. También es importante considerar otros factores que pueden aumentar la probabilidad de perseverar en un ejercicio: la accesibilidad, el estado de las lesiones y los objetivos de fitness.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por TN y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026