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Buenos Aires » TN
Fecha: 08/05/2026 21:13
Llevo muchos años recorriendo la Argentina en busca de ovnis. Corrijo: llevo muchos años buscando testimonios relacionados con ovnis en nuestro territorio. Y nunca había estado en Victoria, Entre Ríos, un lugar particularmente atractivo para quienes observan los cielos. No conocía a Silvia Simondini, acaso una de las máximas autoridades en el tema que hay en nuestro país. Una mujer grande, porteña de nacimiento, cuya vida cambió para siempre en el invierno de 1968 en Caleta Olivia. Ese fue el día del primer contacto. Iban a pasar muchas cosas en su vida. Muchos viajes, muchas mudanzas, muchas búsquedas, hasta su afincamiento definitivo en Victoria. Su vida se convirtió en una perpetua investigación de los fenómenos del tercer tipo. Casi seis décadas. Transformó a su casa en un museo el día que le dijeron que su archivo personal era digno de ser visitado. Su trabajo es reconocido en el mundo entero y participa con frecuencia de encuentros internacionales sobre FANI (Fenómenos Anómalos No Identificados). Andrea, una de sus hijas, es su principal compañera de expediciones y de análisis, pero la rodea un grupo de trabajo más amplio que la acompaña a sol y sombra. Leé también: Encontrar vida inteligente cambiaría todo: la ilusión de los científicos que observan la galaxia en San Juan Es que para Silvia todo lo que sucede allí arriba, las visitas que recibimos, dice, son lo único que importa. Todo lo demás le resulta superfluo. ¿Por qué hacés esto?, le pregunté. Porque necesito respuestas, me respondió desde sus 87 años. Y nos fuimos para el cerro en su auto, en la quietud de la noche del litoral, mientras el cielo empezaba a estallar de estrellas y luces.
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