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Concepción del Uruguay » BabelDigital
Fecha: 07/05/2026 19:50
En sus considerandos, el decreto firmado por el intendente José Luis Walser y el secretario de Gobierno Mariano Bravo, propone analizar el objetivo de la ordenanza para detectar el espíritu. Para el Ejecutivo, la normativa que acaba de vetar busca que la totalidad de los eventos y actividades organizadas por la Municipalidad de Colón tengan una rentabilidad económica, que persigan como principal objetivo generar ganancias y evitar pérdidas. También trascriben lo dicho en el artículo 8: Si un evento genera pérdidas por tres años consecutivos, deberá realizarse una evaluación exhaustiva que considere la suspensión, modificación o reducción del financiamiento del evento. Critican el aspecto meramente económico como único parámetro de medición para determinar la viabilidad de un evento o actividad municipal, pretendiendo que si así no fuere, se pueda inclusive eliminar dicho evento o actividad. Este criterio propuesto por los ediles que aprobaron el proyecto, contiene una mirada estrictamente financiera. Hemos sostenido superávit fiscal Compartimos que el Estado debe perseguir una administración de los bienes que no sea deficitaria. Que en materia presupuestaria, los ingresos sean superiores o al menos equivalentes a los egresos, porque de otra manera, implica que el municipio comience a endeudarse con el riesgo de llegar al punto de no poder hacer frente a sus obligaciones más básicas, dicen más adelante. En este punto, afirman: No solo poseemos este criterio sino que además lo hemos implementado año a año, ya que desde el inicio de nuestro primer período al frente del municipio de Colón, hemos presentado y sostenido superávit fiscal. Inclusive es un superávit que supera lo discursivo y que está a la vista de cada vecino, ya que en un contexto donde el gobierno nacional ha decidido no realizar obras públicas, y donde el gobierno provincial arrastra deudas difíciles de superar, somos de los pocos municipios (probablemente el único) de todo Entre Ríos que se encuentra con tantos frentes de obras abiertos. El municipio no existe para perseguir una mera ganancia o una rentabilidad, sino que deben administrarse de manera prudente los recursos para que puedan retornar a los vecinos. Y ese retorno no necesariamente debe darse a través de una obra pública, sino que también puede materializarse a través de la realización de algún evento o actividad, organizado lógicamente con fondos públicos municipales, opinan. La mirada o análisis respecto a la rentabilidad o procurar evitar pérdidas es un objetivo noble pero que no puede medirse de manera autónoma con cada evento o actividad de manera aislada como si fuésemos una empresa que sólo busca ganar dinero, sino que la evaluación debe ser genérica, mucho más global, y para ello insistimos en que el superávit fiscal que hemos logrado cada año, es la principal muestra que los recursos han sido administrados de manera criteriosa y lo que ya a priori evidencia como innecesaria la norma que analizamos. Totalmente improcedente Continuando con el análisis de la Ordenanza N° 22/2026, consideran totalmente improcedente su alcance. La mayoría de los eventos organizados por la Municipalidad de Colón, poseen una finalidad que se encuentra claramente lejos de un criterio financiero. ¿De qué manera podríamos evaluar si realizamos o no los actos por las fechas patrias? ¿Cómo hacemos para que estos eventos puedan ser rentables? ¿Quitamos la participación de las escuelas de danzas, coros de niños y otros números artísticos que engalanan esas celebraciones?, se preguntan. En cuanto a la alternativa de financiar o reestructurar los eventos a la que se alude en el artículo 9, cuestionan: Si los sponsors no aparecen o son insuficientes, esa reestructuración a la que se refieren, ¿qué implica? ¿Vamos a tener que empezar a cobrarle las facturas a los gurises? O los ediles no han completado el trabajo proponiendo justamente cuáles serían las alternativas o estamos frente a una norma tan cruel como absurda, y que en cualquiera de los dos casos, y nuevamente adelantando posición, obliga a este Departamento Ejecutivo Municipal a vetarla completamente, concluyen. Artesanía y corsos En su extensa argumentación, más adelante el Ejecutivo se concentran en los eventos más convocantes de la ciudad: Fiesta Nacional de la Artesanía y los Tradicionales Corsos Colonenses. Si se quiere hacer en relevamiento más preciso respecto a su rendimiento, necesariamente deberían considerarse factores externos. Si para organizar la Fiesta Nacional de la Artesanía gastamos $500.000.000 y de ingresos por todo concepto (entradas, cánones, sponsors, etc.) percibimos $450.000.000, el balance arrojará un resultado negativo de cincuenta millones de pesos. Sin embargo, la realización de la propia fiesta, implicó que un importante número de organizaciones y privados de nuestra ciudad, tengan una percepción económica que sin la fiesta no lo hubieran tenido. Fuera del predio, están los alojamientos turísticos que reciben a las bandas, a los artesanos, a los jurados, a visitantes que vienen exclusivamente a la fiesta. También los proveedores de bienes y servicios que suministran para el evento como en el caso del escenario e iluminación, el alimento del personal, las emergencias médicas, los decoradores, las maquilladoras, los peluqueros, los que venden indumentaria. Todas actividades comerciales que pertenecen al sector privado, pero que gracias a la fiesta y exclusivamente por ella, generan una ganancia, mencionan en la misma línea. Un superávit que supera lo discursivo La obligatoriedad de un cálculo previo a cada evento y un balance posterior a su realización dispuesta en el artículo 3, generó como respuesta del DEM: Esta es la forma en la que hemos trabajado, sobre todo con el principal evento de la ciudad, para el que cada año se crea una comisión que comienza a trabajar muchos meses antes, de manera ad honorem. Antes existía un organismo creado por ordenanza, llamado I.M.A., cuyas autoridades cobraban sueldos estratosféricos y luego regalaban miles de entradas gratuitas para justificar que asistía gente al Evento, para luego lógicamente alterar los balances de resultados, dicen. Por otra parte, consideran un absurdo jurídico la creación de una comisión especial para autorizar la realización de un evento. La distribución de competencias entre el Poder Ejecutivo Municipal y el Poder Legislativo Municipal se encuentra contemplada en la Constitución de la Provincia de Entre Ríos y en la Ley de Municipios de la Provincia, siendo una facultad del DEM la realización o no de determinados eventos con fondos municipales. Se establece la posibilidad de una auditoría externa independiente, aunque omite curiosamente mencionar que ello implicaría una importante erogación económica (cuando justamente se busca evitar gastar dinero innecesariamente), y lógicamente tampoco menciona cómo debería costearse dicho gasto ni de qué partida presupuestaria tomarla (una obligación legislativa que ha sido omitida), apuntan como otro de los puntos en discrepancia. Vicios jurídicos graves El escrito plantea como una curiosidad el texto del Art. 12°: Pretende establecer sanciones del tipo económicas o administrativas, sin mencionar específicamente cuáles serían las mismas, lo que vulnera severamente un principio legislativo fundamental que es la tipicidad de las sanciones, debiéndose detallar montos, rangos, parámetros de reincidencia, entre otras cosas; cuya omisión implica, directamente, que la Ordenanza N° 22/2026, contiene vicios jurídicos graves. En relación a la reducción presupuestaria de eventos que generen pérdidas reiteradas planteada en la ordenanza, el presupuesto anual es elevado sistemáticamente al Honorable Concejo Deliberante para su aprobación, y esa es la instancia que poseen los ediles para proponer en todo caso dichas reducciones presupuestarias, solo que hasta el momento nunca lo han hecho, refutan. Crítica a la oposición El HCD es por naturaleza el auditor habitual del Departamento Ejecutivo Municipal, y es precisamente en dicho rol que cada año se los ha invitado a participar (aunque no necesitan invitación) de todos los eventos municipales organizados con fondos públicos, y jamás se han presentado a fiscalizar, auditar, consultar, ni siquiera a estar presentes. No los hemos visto nunca celebrando el Día del Niño junto con los gurises de la ciudad, no asisten a los corsos y mucho menos se han acercado a los espacios de nuestra comunidad que participan de estos eventos, dicen aludiendo a los ediles promotores del proyecto. Han legislado sobre una realidad que desconocen. No hablaron con ningún artesano, con ningún artista local, con las agrupaciones murgueras, no han charlado con los clubes. Por lo que esta norma, además de absurda e improcedente, se encuentra lejos de la gente y parece reflejar por sobre todas las cosas, intereses políticos con un oportunismo clínico que solo busca sacar un rédito político de la actual distribución de bloques del HCD. Tampoco sorprende que este proyecto haya sido propuesto por los ediles de la Libertad Avanza, que de alguna manera dejan relucir lo que harían si fuesen gobierno, ya que la prioridad es el parámetro financiero y la rentabilidad económica, agregan. Claramente estamos frente a un mero oportunismo político, una medida que ignora la realidad de nuestra comunidad y que sólo prioriza los eventuales escenarios electorales, dicen al señalar el acompañamiento de peronistas y radicales. Aunque sí un poco nos sorprende que La Libertad Avanza y el Kirchnerismo trabajen en conjunto. Estamos seguros que este escenario no lo vamos a encontrar en ningún otro lugar de nuestro país, con lo que parece que nos hemos topado con lo más burdo de la política, el abandono total de los principios que se pregonan solo por tratar de conseguir votos. La posibilidad de revertir la medida Procederemos a vetar (la ordenanza) de manera total, completa y absoluta, concluye el Decreto N° 0293/2026 que integró el temario de la sesión llevada a cabo este jueves en el HCD Colón. Para revertir el veto del Ejecutivo el Concejo Deliberante debería reunir la voluntad de dos tercios del total del cuerpo, el equivalente a 8 votos. El escenario no parece favorable para la oposición, ya que necesitaría sumar a sus filas al menos a uno de los ediles oficialistas.
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