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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 07/05/2026 11:15
En la Argentina, la legitimidad de la riqueza ya no es la misma que años atrás. La pregunta sobre qué significa hoy ser rico o pertenecer a la clase alta abre un escenario en el que los símbolos de poder, los consumos y las aspiraciones se ven en constante transformación. De acuerdo con un relevamiento comparativo en seis países, el 59% de la población argentina considera que hacer dinero está bien y respeta a quienes logran acumularlo. Esa percepción rompe con una tradición donde la riqueza solía asociarse a figuras sospechadas, como narcos, por ejemplo. Fernando Moiguer, experto en consumo, expuso este fenómeno en una entrevista con Infobae en Vivo. Hasta la pandemia, el 92% de los argentinos se autodefinía como clase media, incluso en niveles de pobreza. El que estaba en la clase baja decía: Voy a terminar siendo clase media, ya consumo y opero como tal, y el clase alta se escondía, relató Moiguer. Bajo ese esquema, la clase alta prefería pasar desapercibida y usar la etiqueta de clase media para evitar el estigma y poder quejarse sin culpa. PUBLICIDAD El cambio cultural se aceleró después de años de crisis y frustración. Según el especialista, en el 66% de la clase baja también creció la valoración positiva de la riqueza y el respeto hacia quienes la generan. El hambre resuelve algunas cuestiones y los años de frustración también, explicó. Moiguer observa que en la sociedad argentina emergen valores más cercanos a la lógica sajona, donde la prosperidad personal se legitima ante los demás. La clase alta comenzó a mostrarse con una visibilidad pública inédita desde la crisis de 1929. No quiere decir que no estuviera, pero salir a hablar y exhibirse como clase es nuevo, indicó el consultor. Este grupo sostiene un relato donde el éxito se atribuye al esfuerzo individual, incluso contra las adversidades locales. La hice a pesar del país, se escucha como justificación frecuente entre quienes concentran mayores recursos. PUBLICIDAD Cuánto gana el 6% de la población En términos numéricos, ser rico es barato en la Argentina si se compara con otros países. El piso de ingreso mensual para pertenecer a este segmento se ubica en los USD 8.000, una cifra similar a la de un salario medio en Europa o Estados Unidos. Ocho mil dólares es el piso de entrada, detalló Moiguer. El segmento representa el 6% de la población, pero concentra el 34% de la riqueza total del país. Dentro de la elite económica, Moiguer identificó tres subgrupos. Los herederos manejan patrimonios superiores a los USD 40 millones y mantienen valores tradicionales, con una vida marcada por la circulación internacional y la búsqueda de estabilidad. Los autoconstruidos lograron su fortuna personal y ahora se enfocan en transmitirla a sus hijos, preocupados por cómo sostener y transferir ese capital en un contexto inestable. El tercer grupo, apodado fast money, reúne a quienes generaron riqueza en los últimos años, sobre todo en sectores como criptoactivos, biotecnología y economía del conocimiento. PUBLICIDAD El fenómeno del fast money se distingue por su exhibición pública. Mientras los herederos y autoconstruidos mantienen perfiles discretos, los nuevos ricos exhiben autos de lujo, propiedades y viajes en aviones y helicópteros privados. En Punta del Este, el 26 de diciembre se triplicó la cantidad de aviones privados respecto a años anteriores, y dos tercios eran argentinos, reveló Moiguer. La visibilidad de la riqueza no responde solamente a una falta de pudor, sino también a una época donde la exposición en redes sociales y la apertura de mercados de bienes importados la facilitan. El consultor aclara que este fenómeno no replica los años noventa, cuando la elite argentina buscaba insertarse en un mundo abierto y globalizado. Ahora nos abrimos a un mundo que quiere cerrar sus fronteras. Los jóvenes de clase alta son orgullosamente argentinos, lo contrario de lo que ocurría antes, describió. PUBLICIDAD El modelo económico actual responde a las preferencias de este sector, que impulsa y legitima tendencias desde su lugar de poder. Según Moiguer, el gobierno acompaña este cambio cultural y económico: Este gobierno le da texto, formato y legitimidad. Se juntaron todas las cosas para que estos tipos crezcan. Los fast money van a estar moviendo el país en los próximos años. La aspiración dentro de la elite cambió de escala. El piso para considerarse rico se ubica en UDS 40 millones líquidos, aunque muchos miran la vara del club del billón, con patrimonios de mil millones. El sueño de nuestros abuelos era un millón de dólares; hoy, la aspiración de estos sectores es mucho más alta, sintetizó el especialista. PUBLICIDAD Quienes alcanzan el estándar de los ocho mil dólares mensuales no siempre viven con tranquilidad. Moiguer advierte que muchos sienten temor a perder lo conseguido y se mantienen en alerta constante. Se armó una empresita, pero en algún lugar lo están cajoteando. La agenda no es relajada. Está ahí, agazapadito, preparado para defenderse, graficó. La competencia interna en barrios cerrados y círculos exclusivos genera nuevas presiones: Hoy es: Voy yo y los demás se quedaron. Antes la clase media sentía que todos avanzaban juntos; ahora la movilidad es individual y no colectiva. Expansión de la riqueza en el interior El fenómeno de la expansión de la riqueza también impacta en el interior del país. Según el relevamiento presentado en la entrevista, la construcción de viviendas de alta gama en ciudades del interior creció diez veces más que en el Área Metropolitana de Buenos Aires en los años posteriores a la pandemia. Ciudades como Salta, Neuquén, Córdoba y Mendoza experimentan un boom de metros cuadrados exclusivos, mientras en el conurbano bonaerense los desarrollos de lujo se concentran en Nordelta, Escobar y Canning. PUBLICIDAD El crecimiento de la clase alta en el interior produce nuevos conurbanos, con el surgimiento de cinturones de pobreza alrededor de las zonas prósperas. En todos los lugares donde crece la riqueza, también aparece la conurbanización, explicó Moiguer. Al mismo tiempo, la clase media argentina sigue defendiendo ciertos atributos colectivos, como el acceso a salud, universidad y servicios públicos. El regreso al crecimiento económico modifica la pirámide social de manera desigual. Según la proyección de Moiguer, la recuperación de los niveles de consumo previos a noviembre de 2023 recién podría alcanzarse en 2030. Mientras tanto, la apropiación del crecimiento económico queda concentrada en la parte alta de la sociedad. PUBLICIDAD El dinero adquirió un nuevo valor simbólico. Hacer plata empieza a ser un valor en la Argentina, no un disvalor como fue siempre, afirmó el especialista. La identidad nacional y el folclore, presentes en rituales como el mate, el fernet, la empanada y el asado, funcionan como elementos de cohesión en todos los sectores, incluso entre quienes disfrutan de los mayores privilegios. Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico. PUBLICIDAD * De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar * De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet * De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan * De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trape * De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevic Actualidad, charlas y protagonistas, en vivo. Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae Mirá la entrevista completa a Fernando Moiguer PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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