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» Perfil
Fecha: 07/05/2026 09:14
El embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, anunció un avance histórico en la relación bilateral entre ambos países: la puesta en marcha de vuelos directos entre Argentina e Israel, una medida que el Gobierno libertario considera estratégica tanto en términos políticos como comerciales y simbólicos. El anuncio fue realizado a través de redes sociales y rápidamente fue interpretado como un nuevo gesto de la profundización del vínculo entre la administración de Javier Milei y el gobierno israelí. La conexión aérea directa aparece además como otro capítulo de una relación que el Presidente argentino convirtió en uno de los ejes centrales de su política exterior. La figura de Wahnish sintetiza buena parte de esa alianza. El rabino, cercano personalmente a Milei desde antes de llegar a la Casa Rosada, no es solamente el representante diplomático argentino en Israel: en el oficialismo lo consideran además uno de los hombres de mayor influencia espiritual sobre el Presidente. Desde el inicio de su gestión, Milei transformó a Israel en un socio político prioritario y rompió con décadas de relativa equidistancia diplomática argentina en Medio Oriente. Israel fue uno de los primeros destinos internacionales elegidos por el mandatario tras ganar las elecciones y luego volvió a viajar oficialmente en distintas oportunidades. Durante esas visitas recorrió Jerusalén, rezó en el Muro de los Lamentos, mantuvo encuentros con el gobierno de Benjamin Netanyahu y visitó zonas afectadas por el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre de 2023. También ratificó su intención de trasladar la embajada argentina desde Tel Aviv hacia Jerusalén, una decisión de enorme peso geopolítico. El alineamiento político se profundizó todavía más con la guerra en Medio Oriente. Milei respaldó públicamente el accionar militar israelí y defendió el derecho a la legítima defensa del Estado hebreo frente a Hamas y frente a Irán, país al que considera responsable histórico de los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel en Buenos Aires. En distintas declaraciones públicas el Presidente endureció incluso más su posicionamiento y llegó a afirmar durante una exposición en Nueva York que Argentina es enemiga de Irán. En ese mismo discurso se definió además como el presidente más sionista del mundo. La relación con Israel, sin embargo, excede la dimensión diplomática y tiene un fuerte componente religioso y espiritual. Milei mantiene una estrecha cercanía con el movimiento Jabad Lubavitch y particularmente con las enseñanzas de Menachem Mendel Schneerson, líder histórico del movimiento. Esa conexión quedó reflejada en los reiterados viajes del mandatario a Nueva York para visitar El Ohel, la tumba del Rebe ubicada en Queens, uno de los lugares más sagrados para los seguidores de Jabad-Lubavitch. Milei suele realizar esas visitas acompañado por Karina Milei y por el propio Wahnish, quien ofició durante años como su guía espiritual. Aunque formalmente sigue siendo católico, el Presidente reconoció públicamente que estudia la Torá y que incorporó prácticas vinculadas al judaísmo en su vida cotidiana. Esa dimensión espiritual terminó impregnando también su política internacional. Por eso, el anuncio de los vuelos directos no fue leído solamente como una novedad aerocomercial. Dentro y fuera del Gobierno se interpretó como otra señal concreta de una alianza política, ideológica y religiosa que Javier Milei decidió convertir en una marca distintiva de su presidencia.
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