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» La Nacion
Fecha: 07/05/2026 08:39
El papa León XIV recibió a Marco Rubio en medio de tensiones con Donald Trump El secretario de Estado de Estados Unidos mantuvo una reunión de media hora con el pontífice en el Vaticano; hablaron sobre la guerra con Irán, Ucrania y la situación en Cuba - 6 minutos de lectura' ROMA.- En medio del clásico clima de los grandes eventos helicópteros revoloteando en el cielo, la via de la Conciliazione cerrada y vallada e ingentes medidas de seguridad, el secretario de Estado y aspirante a suceder a Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, Marco Rubio, católico de ascendencia cubana, fue recibido este jueves por el papa León XIV. Con el objetivo de reencarrilar una relación dañada por un ida y vuelta de ataques y exabruptos del jefe de la Casa Blanca que fueron desaprobados por la mayoría de la población, según un nuevo sondeo de Washington Post-ABC News-Ipsos, en la reunión, de media hora, en verdad se habló de temas más trascendentes de la inflamada geopolítica internacional actual. Tal como habían adelantado tanto de parte del Vaticano como desde Washington, sobre la mesa estuvieron principalmente la cuestión de cómo ponerle fin a la guerra lanzada contra Irán junto a Israel el 28 de febrero pasado, la propuesta de paz de 14 puntos consignada en un memorándum de una página, el Líbano y demás conflictos que azotan el mundo, entre ellos, Ucrania. Además, las situaciones de Venezuela y, sobre todo, Cuba. Según habían anticipado tanto fuentes vaticanas como estadounidenses, Rubio también abordó la posibilidad de ampliar la cooperación humanitaria con la Iglesia Católica para canalizar ayuda hacia Cuba. Antes de viajar a Roma, el jefe de la diplomacia estadounidense había señalado en Washington que la Casa Blanca enfrenta obstáculos impuestos por La Habana para distribuir asistencia en la isla y recordó que en febrero Estados Unidos destinó seis millones de dólares a través de Cáritas. La Santa Sede mantiene una postura histórica de rechazo al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, calificándolo de inútil y perjudicial para la población cubana. Desde enero, Estados Unidos impuso un bloqueo petrolero como medida de presión contra el Gobierno de Miguel Díaz-Canel, y la semana pasada Trump amenazó con tomar control de Cuba de forma inmediata luego de finalizar la guerra en Irán. Rubio, que ya había estado en el Vaticano el 18 de mayo pasado, cuando asistió a la misa de inicio de pontificado de León XIV y el 19, cuando fue recibido por el pontífice junto al vicepresidente, JD Vance, fue recibido por el Papa en la Biblioteca del Palacio Apostólico. Allí llegó, puntual, a las 11.30 (hora local), tras ser recibido con todos los honores alfombra roja, un piquete de guardias suizos con sus trajes a rayas y alabardas, por el prefecto de la Casa Pontificia y gentilhombres vaticanos en el Patio de San Dámaso. Llegó hasta allí en una caravana de más de quince vehículos oscuros, escoltados por la policía y sin banderas estadounidenses (que suelen verse cuando llega el presidente). Antes que él, el Papa recibió al primer ministro polaco, Donald Tusk, y a obispos de Burkina Faso-Níger en visita ad limina. Rubio, que mañana también se reunirá con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni -hasta hace poco, una de las mejores amigas de Trump en Europa, pero también atacada por el magnate por su respaldo al Papa y su falta de ayuda en la guerra con Irán-, después de su media hora con el Papa, tuvo otra reunión con su par, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado y con el canciller, el arzobispo británico, Paul Gallagher. A ellos también los había conocido en mayo pasado. En la misión del deshielo, se descuenta que tanto Robert Prevost nacido en Chicago hace 70 años, pero también peruano porque allí paso la mitad de su vida sacerdotal, como Parolin y Gallagher, escucharon razones, explicaciones y visiones de una administración republicana cuestionada no sólo por su belicismo y falta de respeto de las leyes del derecho internacional, sino también por su trato inhumano de los inmigrantes indocumentados. Y reafirmaron la línea diplomática del Vaticano, en un marco en el que Estados Unidos, pase lo que pase, sigue siendo un interlocutor imprescindible, vista su capacidad de proyección internacional. Tal como hizo el papa León desde el comienzo de los ataques de Trump que lo acusó de ser pésimo en política exterior y de estar de acuerdo con que Irán tenga un arma nuclear, ratificaron que el Pontífice no callará, sino que seguirá haciendo su trabajo de Papa como explicó Parolin en la víspera, proclamando el evangelio de la paz y denunciando las injusticias del mundo, conflictos que afectan sobre todo a niños y ancianos inocentes, así como la guerra injusta contra Irán. Estos conflictos no pueden resolverse por la fuerza, sino que deben abordarse y solucionarse mediante la negociación, había dicho en la víspera Parolin. Pese al intento de acercamiento de Rubio, persistía el escepticismo sobre una mejora sustancial en el vínculo con Trump, que días atrás volvió a cargar contra el Pontífice al insistir en que Irán no puede poseer un arma nuclear, tras acusarlo previamente de ser pésimo en política exterior. Puedo decir esto: en lo que respecta al Papa, es un asunto muy sencillo, independientemente de si lo hago feliz o no, Irán no puede poseer un arma nuclear, volvió a decir, ignorando que la Santa Sede, además de condenar el uso de las armas nucleares, también considera inmoral su posesión, y que fue la primera en firmar en 2017 el tratado de la ONU para su prohibición. La tensión queda reflejada también en un dato inusual: nunca hubo hasta ahora una conversación telefónica entre Trump y León XIV, el primer Papa estadounidense, que este viernes cumplirá un año de pontificado. Aunque Parolin evitó cerrar la puerta a un eventual contacto. El Santo Padre está abierto a todas las opciones, nunca ha rehuido a nadie. Así que, si surgiera una oferta o solicitud para un diálogo directo con el presidente Trump, imagino que no tendría ningún problema en aceptarla, subrayó.
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