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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 06/05/2026 11:48
El jury a los fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso entró desde esta mañana en su recta final, con el inicio de la etapa de alegatos ante el tribunal que evalúa el desempeño de Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. La primera en hablar durante la audiencia fue la fiscal Betina Croppi, quien cuestionó duramente a sus colegas y dijo que el mal desempeño durante la investigación del asesinato está probado. Pidió su destitución. PUBLICIDAD El sospechoso (el parquetista Roberto Barzola) estaba frente a sus ojos y no hicieron nada, dijo la parte acusatoria, de acuerdo con lo publicado por el diario La Voz del Interior. Los tres funcionarios están acusados de presunto mal desempeño y negligencia grave en la investigación del asesinato ocurrido en noviembre de 2006 en Río Cuarto, provincia de Córdoba. PUBLICIDAD Hemos llegado al final de este proceso de jury que es inédito. Esto ha complejizado enormemente la tarea que hemos tenido que realizar y sostener la acusación de tres fiscales. Con todo lo que se ha oído y probado, podemos afirmar con certeza que las circunstancias de la causa han sido probadas, comenzó la fiscal. En ese sentido, recordó las primeras horas del caso, y las actuaciones realizadas por los forenses sobre el cinto de la bata y el vello o pelo levantado del pubis de Dalmasso. PUBLICIDAD Quedó claro en esta audiencia que había pocos insumos para trabajar, afirmó Croppi, y dijo que hubo muchas falencias que pudieron alterar lo que se plasmó en las actuaciones. Croppi recordó que la primer hipótesis, antes de la autopsia, fue que Nora Dalmasso fue asesinada por un amante y agregó que nunca se tuvo en cuenta la posibilidad de que la mujer haya sido abusada. Según dijo, Di Santo pretendió instalar la idea de la promiscuidad de Nora Dalmasso. Nadie pensó que las relaciones pudieron haber sido no consentidas, aseguró. PUBLICIDAD Di Santo, instalado en el quincho de la casa, comienza a entrevistar a amigos, parientes, familiares. La casa estaba llena de gente. Y les preguntaba a todos, los 58, quién era el amante de Nora Dalmasso, siguió Croppi. Rápidamente la imagen de Nora Dalmasso se transforma en la de una mujer promiscua. Este rumor nació el mismo día que encontraron su cuerpo. Nació y se sostuvo en la fiscalía, afirmó. PUBLICIDAD Mientras velaban a Nora Dalmasso se toma declaración a Bárzola, y aquí nace la primera alerta que debió atenderse. Según él, esa mañana estuvo en la casa Macarrón esa mañana y nadie atendió ese llamado. ¿Por qué un sospechoso se ubica en la escena del crimen y no es sospechoso?, planteó. Días posteriores siguen las alertas sobre Bárzola, señaló Croppi. La madre declaró que su hija tuvo una discusión con un carpintero. Ya teníamos varios señalamientos, sumó. A esto se sumó la declaración del jefe de Bárzola y el dueño de la otra casa donde trabajaban en simultáneo a la de los Macarrón. PUBLICIDAD Los resultados de la autopsia afirmaban que Nora había muerto en la mañana del sábado. ¿A quién tenemos en ese lugar y a esa hora? ¿Qué se hizo con esta alerta, qué se podría haber hecho. El sospechoso estaba ante sus ojos. ¿Chequeamos la coartada de Bárzola? Pues no, nada hicimos. No citaron como testigo a la concubina de Bárzola, señaló. Yo me pregunto qué pasó, por qué esta ceguera. En este momento la fiscalía estaba ocupada en buscar al amante asesino. Todos los esfuerzos de esta etapa, dedicados a investigar a la víctima, afirmó Croppi. PUBLICIDAD Croppi continuó luego sobre el fiscal Pizarro. Marcelo Macarrón no quería que Nora Dalmasso se quedara sola en la casa. Le insistió una y otra vez para que se fuera a la casa de su madre, dijo sobre la hipótesis de Pizarro. Dijo que tampoco se investigó la procedencia de una carta que advertía que el asesino había sido uno de los obreros que aprovechó que Dalmasso se encontraba sola. PUBLICIDAD Luego comenzaron a sospechar de un pintor, Gastón Zárate, recordó. El rumbo estaba clarísimo, los fiscales iban sobre Zárate, afirmó. Sucedió el perejilazo en febrero, y pesaba sobre el fiscal la pueblada por la detención, criticó Había sospechas de que Bárzola mentía, dijo. En ese sentido, recordó que se pidieron las sábanas telefónicas de la concubina y del parquetista y las grabaciones. En la de la mujer no hubo elementos que resultaran de interés, recordó. Sobre la segunda, dijo: Nadie escuchó lo que se grabó del teléfono de Bárzola. No pasó nada con eso, nadie lo hizo. Todo lo señalaba, ¿por qué lo descartó como sospechoso?, preguntó. Sobre la prueba genética, recordó que el fiscal Di Santo dispuso un mapeo genético por posible contaminación de la evidencia. Yo digo que entre esas 26 personas había posibles sospechosos. Los vecinos tenían llave de la casa y uno de ellos encontró el cuerpo. Estaba el hermano, un médico amigo, y el suegro de Nora Dalmasso, añadió. Allí se identificó ADN del linaje Macarrón masculino, que evidencia presencia de abuelo, padre o hijo, como declaró la genetista. Esto termina siendo la base para la imputación de Facundo y Marcelo Macarrón, cuestionó sobre el accionar de los fiscales sobre la familia de la víctima. La razón por las que eligió a Facundo Macarrón son desconocidas. El fiscal dijo que Félix tenía una coartada sólida, dijo que estuvo en su casa. Entonces, ¿por qué se lo imputó a Facundo? ¿Incidió que era joven y homosexual?, planteó. A Facundo lo acusaron por una sospecha leve. ¿Sospecha leve? ¿En esta causa? Todos miraban esta causa, ¿y por una sospecha leve acusamos al hijo de haber abusado y matado a su madre?, señaló. Cinco años de sospecha que, en sus palabras, le arruinaron la juventud, dijo Croppi. Desde la defensa de los fiscales se ha tratado de arrojar sospechas sobre el accionar de los fiscales generales. desde la ocurrencia del homicidio, y como debe ser, los fiscales tuvieron apoyo de la fiscalía general. recibieron ayudas nunca vistas, ellos mismos lo dijeron. Parece que estoy hoy les resulta sospechoso. Olvidan que la responsabilidad legal sobre la prueba es del fiscal instructor, de nadie mas. Si la fiscalía general les dijo qué hacer, que lo digan a viva voz. No un manto de sospecha. Me llama la atención que las defensas dijeron que la familia nunca señaló a los obreros, aunque Delia si lo dijo. La investigación recae sobre la fiscalía, no sobre la familia ni el abogado. Croppi aseguró que Di Santo omitió investigar al principal sospechoso que estaba en el lugar a la hora del homicidio ni ubicó sus movimientos y que dispuso una imputación sobre Facundo Macarrón con una sospecha leve a la par de otra imputación totalmente distinta, la de Zárate. Jamás dispuso un cotejo con el mayor sospechoso, Bárzola. Omitió pedidos de la querella y del FBI. Paralizó la investigación, añadió. Miralles y Pizarro investigaron a la familia y elaboraron hipótesis imposibles físicamente (Miralles) y absurdas (Pizarro), afirmó. Hubo total ausencia de la perspectiva de género. Prefirieron condenar moralmente a una mujer que perseguir penalmente a quien la mató, sentenció. Se ha establecido el perjuicio grave al servicio público. No puede seguir ocupando un magistrado el cargo cuando ha cumplido una negligencia grosera. Este perjuicio es lo que se encuentra acreditado en este caso, continuó. No fueron errores y descuidos de cualquier ser humano. Generaron perjuicio personal e institucional, dañando la confianza de la ciudadanía, criticó. Los fiscales acusados no están preparados para la función que la ley orgánica les exige. Es incuestionable que la conducta achacada a los fiscales enmarcan las causales invocadas, acusó. ¿Querían, quieren, los fiscales, que el asesino de Nora Dalmasso sea descubierto? Me permito dudarlo. Es por todo lo aquí mencionado que solicito la destitución de los fiscales Di Santo, Miralles y Pizarro, en virtud de que los hechos acreditados se encuadran en el causal de negligencia grave y mal desempeño, finalizó. Sobre el fiscal Miralles dijo que ignoró informes y que la causa volvió a paralizarse. Recién en el 2015 el fiscal Di Santo decide apartarse de la investigación y llega Miralles, recordó. Decidió imputar a Marcelo Macarrón como autor del homicidio de Nora Dalmasso, según él dijo en esta audiencia porque era difícil pero no imposible que hubiera venido desde Punta del Este, por la presencia de ADN y semen, una foto del torneo en la que no estaba y que las relaciones habrían sido consentidas. Sobre el ADN omitió que la presencia de Macarrón se explicaba por las relaciones que había tenido con su mujer y los fenómenos cadavéricos. También que no es lo mismo que no haya indicios médico de abuso y que la relación sexual haya sido consentida. Ni se le ocurrió que pudo estar amenazada, dijo. Croppi dijo que Miralles también ignoró informes que dictaminaron que fue un acceso sexual violento y que podía haber sido un abuso sexual consentido. Sobre la foto de Punta del Este, omitió que los testigos dijeron que Macarrón se quedó practicando en otro lugar, sumó. También señaló que el fiscal viajó a Uruguay y no dio aviso al país vecino, lo que podría haber traído conflictos diplomáticos. Sobre Pizarro dijo que lo más grave es que no se molestó en investigar quién era el sicario. Lleva adelante la investigación de una forma muy particular. Pide y dirige a la DIO a investigar a testigos seleccionados. afirmó. Pizarro de estas entrevistas toma las testimoniales que les sirve, no todas. Quería un complot criminal para matar a Nora Dalmasso, señaló. Recordó la declaración de Juan Dalmasso, en la que dijo que Pizarro la entrevistó a su madre en su casa y luego la fiscalía la hizo firmar la charla sin que tuvieran sin pruebas. La acusación de Pizarro no tenía el sustento mínimo para un juicio. Tenía graves contradicciones, señaló. Sobre la mecánica planteada, en la que Macarrón habría ordenado matar a su mujer y abusarla sexualmente, Croppi dijo que Pizarro no lo imputó por este último delito (de abuso). Al ser consultado por esto, Pizarro declaró en este juicio se me pudo haber pasado´, recordó la fiscal. También sostuvo que había una crisis matrimonial. Los familiares y allegados dijeron que era una familia normal, que tenían peleas como cualquier matrimonio de 20 años, aseguró. Sobre posibles problemas económicos en la pareja, y la división de bienes, Croppi dijo: ¿Esto era motivo suficiente para matarla? ¿No era más fácil pelearlo en el divorcio?. El fiscal Pizarro no pudo probar quiénes serían los cómplices y quiénes sería el que ayudó a Macarrón. No descarto que Lacasse se haya beneficiado, pero presumir que lo sabía me parece que es ir muy lejos. Tampoco puedo esbozar con claridad cuál sería el beneficio político, señaló. Tampoco determinó quién fue el sicario, cuándo y cómo le pagó, cuándo se comunicó. No se buscó al autor material. Tenía ADN para cotejar a posibles sospechosos, siguió. Lo más grave es que no se molestó en investigar quién era el sicario, concluyó. 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