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Parana » AIM Digital
Fecha: 06/05/2026 10:00
Especialistas, funcionarios, representantes de jubilados y profesionales de la salud advirtieron este martes en la Cámara de Diputados sobre el deterioro del sistema sanitario argentino y denunciaron el impacto del ajuste impulsado por el Gobierno nacional. La jornada se realizó en un plenario de comisiones sin la presencia del oficialismo, que se retiró en medio de fuertes cruces con la oposición, constató AIM. Durante la apertura del encuentro, la diputada Victoria Tolosa Paz sostuvo que no hay ningún sector que no viva el ajuste brutal que se está viviendo en el sistema de salud, mientras que el legislador Pablo Yedlin expresó preocupación por los recortes presupuestarios, la falta de gestión y la suspensión de programas sanitarios nacionales. Según pudo constatar AIM, entre los principales cuestionamientos estuvieron la reducción del Plan Remediar y la desfinanciación de políticas vinculadas a cardiopatías congénitas y salud mental. La reunión quedó atravesada además por un fuerte conflicto político luego de que diputados de La Libertad Avanza rechazaran la designación de autoridades en la Comisión de Familias. El oficialismo acusó a Unión por la Patria de avanzar fuera del reglamento y abandonó el recinto entre gritos y abucheos. En ese marco, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, advirtió que la situación sanitaria es de una gravedad extrema y responsabilizó al Gobierno nacional por el deterioro del sistema. El acceso a la salud es un derecho consagrado en la Constitución y hoy está seriamente en discusión, afirmó el funcionario durante su exposición. Kreplak aseguró que hasta enero de 2026 la reducción de insumos y recursos enviados por Nación a la provincia de Buenos Aires alcanzó el 62 por ciento en medicamentos y denunció problemas en el programa nacional de inmunizaciones. Según informó a AIM, el funcionario sostuvo que hubo períodos sin vacunas disponibles y que la cobertura en mayores de 65 años cayó al 16 por ciento. También alertó sobre un ajuste del 40 por ciento en el presupuesto del PAMI y afirmó que uno de cada cuatro jubilados no puede retirar sus medicamentos en farmacia. Además, explicó que los hospitales públicos registran una creciente demanda de personas con obra social debido a la crisis financiera de las prestadoras. El 80 por ciento de las obras sociales no recauda lo suficiente para cubrir el Programa Médico Obligatorio y necesita subsidios del sector público, indicó Kreplak, quien advirtió que, de continuar esta política, el sistema de salud argentino no va a ser más como era antes. El ministro bonaerense también denunció una reducción del 55 por ciento en la entrega de medicamentos del programa Remediar y cuestionó el desfinanciamiento de las políticas de salud mental. Los suicidios superan a las muertes por asesinatos y accidentes de tránsito, sostuvo, y remarcó que el Gobierno nacional no tiene presupuesto en salud mental. La crisis sanitaria en Argentina también quedó expuesta en distintos informes y relevamientos publicados durante los últimos meses y a los que tuvo acceso AIM. Según datos difundidos por universidades nacionales y hospitales públicos, el sistema enfrenta problemas crecientes por falta de financiamiento, recortes presupuestarios y dificultades para sostener prestaciones básicas. En el caso de los hospitales universitarios, autoridades de la UBA advirtieron que podrían dejar de funcionar en pocas semanas debido a la falta de recursos para cubrir insumos, servicios y mantenimiento. Además, denunciaron una caída real acumulada del 45,6 por ciento en los recursos destinados al sistema universitario desde el inicio de la actual gestión nacional. Otro de los focos de conflicto se concentra en el Pami, donde médicos y prestadores vienen denunciando atrasos en los pagos, reducción de ingresos y problemas en la atención a jubilados. De acuerdo con informes recientes, la obra social acumularía deudas cercanas a los 500.000 millones pesos con clínicas, farmacias y profesionales de la salud. A esto se suma la reducción de coberturas de medicamentos y el incremento de las dificultades para acceder a turnos y tratamientos, especialmente entre adultos mayores.
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