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» Telediariodigital
Fecha: 05/05/2026 17:03
Crece el empleo precario: más de la mitad de los trabajadores está en la informalidad Telediario Digital hace 2 minutos 2 Min. de lectura Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA advierte que el empleo no desaparece, pero se vuelve cada vez más precario. El sector microinformal ya concentra al 55,8% de los trabajadores. El mercado laboral argentino atraviesa una transformación silenciosa pero profunda: no hay una expulsión masiva de trabajadores, pero sí un deterioro sostenido en la calidad del empleo. Así lo revela el último informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que pone el foco en el crecimiento del trabajo precario como principal refugio frente a la crisis. El dato más contundente es que el sector microinformal ya absorbe al 55,8% de los trabajadores. En términos concretos, significa que de cada 100 personas ocupadas, 56 están en condiciones de informalidad, muchas veces bajo modalidades como changas, pagos diarios o trabajos sin ningún tipo de registro. Esta tendencia se consolida con el paso del tiempo. En 2023, el empleo microinformal representaba el 53,2%; en 2024 subió al 55,5% y en 2025 alcanzó el 55,8%. En paralelo, el empleo privado formal es decir, el registrado cayó del 32,6% en 2023 al 29,9% en 2024, con una leve recuperación al 30,7% en 2025, aunque sin lograr revertir la pérdida. Otro indicador que enciende alarmas es el crecimiento de trabajadores sin aportes a la seguridad social. El total pasó del 51,9% en 2023 al 54,5% en 2025. Pero el dato más crítico se concentra en el sector microinformal, donde el 77,1% de los trabajadores no realiza aportes: es decir, no accede a jubilación ni cobertura básica. El fenómeno del autoempleo aparece como una salida frente a la falta de oportunidades formales, pero con condiciones más frágiles. Plataformas digitales, trabajos eventuales y actividades no registradas se multiplican, consolidando un modelo laboral con menos derechos y mayor inestabilidad. Este escenario, además, no contempla aún el impacto pleno de reformas laborales en discusión ni la pérdida del poder adquisitivo. En ese contexto, el deterioro del empleo no solo afecta la calidad de vida de los trabajadores, sino que también plantea un desafío estructural para las economías regionales, donde la informalidad suele ser aún más alta y difícil de revertir.
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