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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 04/05/2026 17:36
Peter Thiel, el magnate tecnológico que recientemente se compró una mansión de USD 12 millones en Buenos Aires y visitó dos veces al presidente Javier Milei, impulsa un proyecto que busca transformar la infraestructura digital global a través de una innovadora apuesta por la energía oceánica. Según informó el Financial Times, Thiel lidera una inversión de 140 millones de dólares en Panthalassa, una start-up que desarrolla centros de datos flotantes alimentados por la fuerza de las olas. La compañía apunta a financiar con mil millones de dólares la construcción y despliegue de estas plataformas en aguas abiertas, en un contexto donde la demanda energética de la inteligencia artificial supera la oferta de los métodos convencionales. PUBLICIDAD El plan de Panthalassa, de acuerdo a lo que detalló el medio británico, consiste en emplear el movimiento de las olas para generar electricidad a través de turbinas, que alimentarán directamente servidores de inteligencia artificial. Este enfoque permite instalar enormes centros de datos lejos de la costa, sin necesidad de conexión a la red eléctrica continental. Garth Sheldon-Coulson, cofundador y CEO de la empresa, declaró al mencionado periódico que el nuevo capital permitirá escalar la planta piloto de fabricación, con el objetivo de iniciar las operaciones comerciales durante el próximo año. El futuro exige más capacidad de cómputo de la que podemos imaginar. Las soluciones extraterrestres ya no son ciencia ficción. Panthalassa ha abierto la frontera oceánica, afirmó Thiel en declaraciones recogidas por el Financial Times. PUBLICIDAD Las plataformas, denominadas nodos, alcanzan una altura comparable a la del Big Ben de Londres o el Flatiron Building de Nueva York, con 85 metros de estructura de acero, la mayor parte sumergida bajo la superficie. Cada nodo contiene un contenedor hermético para albergar el servidor de inteligencia artificial, que se refrigera con agua de mar. El diseño permite que las plataformas se desplacen de manera autónoma, utilizando la forma del casco para propulsarse sobre las olas sin motor, lo que reduce el mantenimiento y facilita su despliegue en zonas remotas. La iniciativa busca responder al déficit energético que enfrenta la industria tecnológica para el procesamiento de datos de inteligencia artificial. La energía de las olas en mar abierto es de bajo costo, sostenible y abundante, y ahora tenemos la tecnología para hacerla accesible a las personas, sostuvo Sheldon-Coulson al diario británico. El ejecutivo, que antes trabajó en inteligencia artificial y energía en el fondo Bridgewater, considera que la energía de las olas y el viento, junto con la solar y la nuclear, representan las alternativas limpias con mayor potencial para generar decenas de teravatios de electricidad. PUBLICIDAD La atracción de inversores de alto perfil refuerza la proyección del proyecto. Además de Thiel, participan en la ronda de financiamiento Marc Benioff (CEO de Salesforce), Max Levchin (cofundador de PayPal y Affirm) y John Doerr, inversor temprano en empresas como Google, Amazon y Uber. El equipo de Panthalassa está integrado por exingenieros de firmas emblemáticas como SpaceX, Tesla, Apple y Disney Imagineering. Entre ellos, el cofundador Brian Moffat y el director de ingeniería Dan Place, quien participó en el desarrollo de la drone ship de SpaceX para recuperar cohetes reutilizables. El sistema se conecta a través de la red satelital Starlink para recibir y transmitir las consultas de los usuarios a las plataformas de inteligencia artificial. PUBLICIDAD De acuerdo con el Financial Times, cada nodo de Panthalassa se remolca horizontalmente mar adentro y, una vez en la ubicación elegida, se posiciona de manera vertical para operar de forma autónoma. La empresa no ha especificado las regiones donde planea desplegar las primeras flotas, pero priorizará áreas con buenas condiciones de oleaje y alejadas de rutas marítimas. Los nodos se diseñan para minimizar el impacto ambiental: no tienen motores ni emiten contaminantes, y recirculan agua interna para alimentar los generadores. El modelo se diferencia de otros intentos de captación de energía oceánica al evitar la transmisión de electricidad a tierra firme. Uno de los aprendizajes clave fue la importancia de utilizar la electricidad en el mismo lugar donde se genera. Nunca transmitiremos electricidad de vuelta a la costa. Eso nos diferencia de todos los proyectos de energía oceánica anteriores, subrayó Sheldon-Coulson. La empresa argumenta que este enfoque elimina la necesidad de costosas infraestructuras de transmisión, lo que facilita la escalabilidad y reduce el riesgo técnico. PUBLICIDAD La manufactura de los nodos utiliza materiales abundantes como el acero, lo que refuerza la robustez de la cadena de suministro y permite una producción a gran escala. El sistema es extremadamente rápido de fabricar y las cadenas de suministro son muy robustas para esta tecnología energética, indicó Sheldon-Coulson. La start-up, con sede en Oregón, prevé construir la planta piloto de fabricación en Estados Unidos, aunque podría expandirse internacionalmente según la localización de futuras flotas. PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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