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  • Axel en un candidato fiable

    » Plan B noticias

    Fecha: 03/05/2026 16:14

    (Por Silvio Arias*) El Movimiento Nacional Justicialista cuenta con un valioso candidato a las elecciones presidenciales 2027. Mas allá de las lógicas diferencias internas, el rol de Axel Kicillof se torna central, para abroquelar detrás de él la consolidación del justicialismo como alternativa válida y superadora, al anarcocapitalismo que está destruyendo a la Argentina con todo su potencial dentro. Desde hace ochenta años, la opción del sector asalariado nacional en defensa de su existencia, es esta ideología que pone al ser humano en el centro de su accionar político, contemplando su doble condición material y espiritual. Para el justicialismo, el sujeto cívico tiene derecho a la dignidad que le otorga su propia condición innata, junto a un Estado que posibilita su ascenso social (educación, salud, trabajo, vivienda, paz), en el marco de una comunidad organizada con justicia social, libertad económica y soberanía política. Para el justicialismo, las personas no son simples variables de ajuste, comprando y vendiendo en un mercado con libertad, sin inflación y sin consumo (en la versión local). Perón -el artífice-, entendió que vivíamos en un mundo injusto, dónde los poderosos siempre buscaban el máximo beneficio a cualquier costo, incluso propiciando la deshumanización del recurso humano, si era necesario. Entendió que, fortaleciendo a la comunidad con participación y soberanía política, la balanza de poderes se equilibraría armoniosamente, generando una tríada beneficiosa para todos, sin exclusiones ni explotaciones: Estado, sector privado y trabajadores sindicalizados (hoy lo podemos ver en el exitoso modelo nórdico de gestión), interactuando con objetivos comunes, transparentes y fiables de cara a la sociedad. El perfil de economista heterodoxo de Axel Kicillof, cuadra perfectamente con el sistema propuesto en la Argentina de 1946 y que aún debe desarrollarse con nuevas intervenciones, adaptadas al siglo XXI. La orientación económica que debe asumir el rol del Estado, sobre el sistema productivo nacional, es crucial para garantizar el fortalecimiento de una industria nacional competitiva, pleno empleo, desarrollo regional, incremento del consumo interno y proyección internacional favorable a la oferta de nuestros productos materiales e inmateriales. Sin un proyecto nacional claro que defienda al trabajador argentino, proteja a los recursos estratégicos o financie infraestructura pública para la circulación de bienes y servicios en todo el territorio nacional, el sueño de esa patria justa, libre y soberana volverá a eso, un sueño. El desafío del actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, de cara a las elecciones del 2027, consiste en fortalecer su propuesta de alternancia ideológica con la actual gestión libertaria, marcando los logros históricos alcanzados desde otras gestiones justicialistas exitosas, como las de Perón y Evita entre 1946 y 1955, o las de Néstor y Cristina entre 2003 y 2015. Las diferencias son enormes, partiendo desde la concepción misma de la política como acción dirigida a alcanzar el bienestar general de una comunidad, frente al liberalismo autoritario, conservador y deshumanizado que hoy gobierna el país. Esa tradición de logros gubernamentales no es virtual, son realidades palpables que marcan identidad y pertenencia, defenestradas históricamente por la derecha excluyente, tildándolas de inviables (a sus intereses, claro). Sus siete años gobernado la provincia más importante del país y resistiendo el desfinanciamiento ahogador del gobierno nacional; convierten a Axel en un candidato fiable, profesional, experimentado, capaz de superar la improvisación bizarra que le antecedió, una vez sentado en el sillón de Rivadavia. El desafío es proporcional a la causa que representa: reconstruir un país democrático, potente materialmente y previsible en su desarrollo para las generaciones presentes y venideras. Ojalá la madurez dirigencial se encuentre a la altura de los representados -como ya ha ocurrido en anteriores crisis-, quienes esperanzados reclamamos candidatos reales, comprometidos y leales a valores que enaltezcan nuestra condición humana. Ya tuvimos de muestra bastante irresponsabilidad, corrupción, entrega, degradación institucional, estafas, violencia y falta de humanidad. Miremos hacia ese futuro de excelencia, armonioso, pacificador y necesario que merece el pueblo trabajador argentino. *Prof. Silvio J. Arias Afiliado PJ La Pampa

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