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CABA » Parlamentario
Fecha: 03/05/2026 12:59
El senador nacional y exgobernador de San Juan cuestiona el rumbo económico del Gobierno, rechaza la idea de un candidato natural en el peronismo y propone una gran interna abierta si Cristina Kirchner queda definitivamente inhabilitada. En medio de un escenario económico que define como de estancamiento y con un peronismo aún sin liderazgo claro, Sergio Uñac confirmó que está dispuesto a competir por la Presidencia en 2027 y planteó que el Partido Justicialista debe resolver sus candidaturas mediante internas abiertas, ante la imposibilidad de que Cristina Kirchner vuelva a presentarse. Entrevistado por el diario Clarín, el actual senador nacional sostuvo que el Gobierno de Javier Milei carece de un modelo económico y se limita a aplicar un plan de ajuste que ya muestra consecuencias visibles. Según describió, en los últimos dos años se perdieron unas 25 mil empresas y se cerraron alrededor de dos mil panaderías, un dato que consideró muy sensible para medir el consumo. También alertó sobre el deterioro de las economías regionales y puso como ejemplo la situación de la vitivinicultura y la olivicultura en San Juan, con precios retrasados, o el caso del tomate, cuya producción local sale más cara que importar. Para Uñac, el problema no es sólo la apertura importadora sino la ausencia de planificación: No hay modelo económico, es sólo un plan de ajuste, y también está absolutamente dañado el poder adquisitivo de quienes tienen empleo, afirmó. Ese combo, advirtió, provoca una caída del consumo que impacta en la producción y el desarrollo. En ese contexto, el exgobernador cree que el peronismo vuelve a aparecer ante la sociedad como la principal alternativa al oficialismo. Para la sociedad el oficialismo es Milei y la oposición es el peronismo, resumió, y explicó que por eso inició recorridas por el país con otro objetivo político. Si encuentra volumen y condiciones, dijo, quiere ser candidato a presidente. La clave, a su juicio, pasa por la forma en que el PJ defina sus liderazgos. Recordó que en marzo presentó una carta en el partido ante la posible eliminación de las PASO y propuso que, si finalmente desaparecen, el peronismo organice una gran interna abierta propia. Incluso avanzó con un esquema concreto: votaciones por regiones noreste, noroeste, centro y sur en distintas fechas, a lo largo de unos seis meses. Es la única manera de fortalecer democráticamente el partido y el liderazgo, sostuvo, y rechazó que esa exposición temprana implique un desgaste excesivo. Uñac fue explícito al señalar que, con Cristina Kirchner inhabilitada para ejercer cargos públicos, no puede haber un ungimiento a dedo. ¿Quién da las directivas para decir que tal persona tiene que ser? No se puede definir en una mesa, planteó, y remarcó que la única forma legítima de construir liderazgo es con participación popular, ya sea en una PASO o en una interna partidaria. Consultado sobre su vínculo con la expresidenta, aclaró que no tiene ni aval ni veto explícito. Hablo dos o tres veces al año, precisó, aunque dijo percibir que Cristina Kirchner no ve mal que distintos dirigentes del espacio comiencen a recorrer el país. También negó que su posicionamiento tenga como objetivo enfrentar a Axel Kicillof, a quien calificó como un aspirante legítimo por gobernar la provincia de Buenos Aires. En su mirada, la multiplicidad de candidatos puede enriquecer la propuesta del peronismo ante la sociedad. El senador consideró además que podría abrirse un ciclo favorable para un presidente del interior. Analizó que las últimas gestiones nacionales Macri, Alberto Fernández y Milei provinieron del Área Metropolitana y que eso lleva a que la sociedad ponga los ojos en el interior, que representa el 62% del país. En ese marco, no descartó que la próxima fórmula tenga un equilibrio entre dirigentes porteños y del interior. Sobre la condena a Cristina Kirchner, evitó opinar sobre un eventual indulto y aclaró que nunca fue un tema planteado por la propia exmandataria. Señaló que la sentencia fue discutida hasta las instancias posibles en el país y que resta la vía de los organismos internacionales, que él utilizaría si estuviera en su lugar. En el plano legislativo, Uñac ratificó su rechazo a la reforma electoral impulsada por el Gobierno tal como está planteada. Si bien dijo estar de acuerdo con debatir las PASO y con la iniciativa de Ficha Limpia que recordó haber aplicado en San Juan, sostuvo que no es aceptable eliminar las primarias sin establecer mecanismos claros para que los partidos definan sus candidaturas. También explicó su voto favorable a la reforma de la Ley de Glaciares, una coincidencia puntual con el oficialismo que justificó en defensa del federalismo y de la potestad de las provincias sobre sus recursos naturales. Aun así, aclaró que en el 99% de las políticas de Milei no concuerda, en especial en la paralización de la obra pública, el trato hacia las provincias y las áreas de salud, educación y seguridad. Finalmente, al comparar este momento con 2019, cuando su nombre también sonó para la carrera presidencial, Uñac sostuvo que ahora sí ve una oportunidad. Dijo tener más experiencia, tiempo para armar equipos y una lectura del clima social que anticipa un recambio dirigencial. Como está pasando en el mundo, los oficialismos duran cuatro años, analizó, y concluyó que el desafío del peronismo será deconstruir errores, especialmente en materia comunicacional, para volver a conectar con una sociedad golpeada por la pérdida del poder adquisitivo: Milei nos ganó con el celular; ahora la heladera le va a ganar al celular.
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