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Fecha: 03/05/2026 14:29
El Glaciar Perito Moreno, uno de los principales íconos naturales de la Argentina, dejó atrás su histórica estabilidad y comenzó a retroceder a un ritmo que genera preocupación en El Calafate, donde el turismo depende en gran parte de su presencia imponente. En apenas 97 días, entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, perdió 0,8 km² de superficie. Se trata de una cifra inédita por su magnitud y velocidad reciente; representa el 25% de todo lo que había retrocedido en los últimos 15 años. El dato, difundido por Glaciarium, sintetiza una tendencia más amplia. El frente del glaciar se alejó hasta 420 metros de la Península de Magallanes, una distancia sin registros similares en los últimos años y que modifica uno de los principales puntos de observación para los visitantes. En El Calafate, donde la actividad económica gira en torno del turismo, el fenómeno no genera un impacto inmediato, pero sí empieza a preocupar. El interrogante no es la desaparición del glaciar, sino cómo puede cambiar la experiencia que hoy atrae a miles de turistas cada año. El glaciar como activo económico El vínculo entre el Perito Moreno y la economía local es directo. Hoteles, excursiones, gastronomía y transporte dependen en gran medida de la afluencia de visitantes que llegan a ver el glaciar. Todo lo que tenga que ver con el cambio climático preocupa a todo el mundo, incluido a nosotros, ya que el glaciar es el activo más importante, afirmó a TN Diego Coll Benegas, CEO de Turismo Doss, una empresa con fuerte presencia en la Patagonia. Y agregó: La protección del glaciar es vital para todos, pero especialmente para quienes vivimos del turismo en Calafate, por lo que todo lo que atente contra él es una gran preocupación. El empresario también diferenció fenómenos. En cuanto a los desprendimientos, tienen más que ver con dinámicas naturales: hay épocas con más y otras con menos, explicó. Pero al mismo tiempo sostuvo que sí existe un retroceso del glaciar vinculado al cambio climático. Desde la actividad privada, la atención está puesta en la evolución del frente glaciar. No por una caída inmediata de visitantes, sino por cómo puede cambiar el atractivo principal del destino. Cambios visibles Quienes viven y trabajan en El Calafate aseguran que el cambio ya se percibe a simple vista. Las comparaciones con fotos de años recientes se repiten entre operadores turísticos y guías. Ver que el glaciar va perdiendo masa en su parte frontal nos angustia y nos preocupa, señaló a TN el empresario Ignacio Alcántara. En su caso, además, vinculó el fenómeno con transformaciones más amplias. La realidad actual del calentamiento global es imposible de negar, afirmó. Alcántara también mencionó datos recientes que aportan distintos estudios. Los científicos descubrieron que sobre el glaciar se están formando tormentas eléctricas, algo impensado, indicó. Y agregó que escuchar un trueno en El Calafate es casi la noticia del año. Aun así, dentro del sector conviven la preocupación y la expectativa de que el fenómeno no altere de manera brusca la dinámica turística. Tenemos esa fe o esperanza de aferrarnos al enfoque de los científicos que indica que esto es un poco cíclico, planteó. Qué puede cambiar para el turismo Los especialistas coinciden en que el impacto más relevante no es la pérdida de superficie en sí misma, sino la posición del frente del glaciar. El glaciólogo Lucas Ruiz lo explicó en términos concretos. No tener el frente glaciar ahí a 60 o 70 metros y tenerlo a 400 o 500 metros le quita atractivo a la zona, dijo a este medio. Y aclaró que, por ahora, esa situación no se traduce en una caída de la actividad. Hoy eso no está impactando significativamente. Tal vez dentro de un par de años más, si el glaciar realmente se queda alejado de las pasarelas, van a tener que inventar una nueva infraestructura o excursión para llegar, planteó. El especialista remarcó además que el tamaño del Perito Moreno sigue siendo considerable. Tiene más de 250 kilómetros cuadrados y hablamos de que ha perdido un 1 o 2% de su superficie, explicó. El punto central, insistió, es la tendencia. Un cambio que rompió la estabilidad El director científico del Glaciarium, Luciano Bernacchi, ubicó el quiebre en los últimos años. El glaciar Perito Moreno empezó a adelgazarse hacia finales del 2019 o 2020, dijo. Ese cambio marcó el fin de una etapa excepcional. Durante más de un siglo, el glaciar se mantuvo en equilibrio con avances y retrocesos estacionales. Ahora está haciendo lo mismo que los otros glaciares, donde año tras año va perdiendo más volumen, explicó. Según detalló, uno de los factores clave fue la pérdida de contacto con una morrena que le daba estabilidad. Al retirarse hacia aguas más profundas, se desprende más hielo, señaló. En ese contexto, el retroceso se convirtió en una variable que el turismo empieza a seguir de cerca, no por una crisis inmediata sino por su posible impacto en el mediano plazo sobre el principal atractivo de El Calafate. Créditos Infografías: Damián Mugnolo.
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