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  • Créditos en la Argentina: por cada $100 otorgados a hombres, las mujeres reciben $69

    » TN

    Fecha: 02/05/2026 06:57

    Estaba recién divorciada. Fui al banco, del que era clienta cuando estaba casada, a abrirme una cuenta y a pedir un crédito personal para comprar algunas cosas para la casa. La respuesta fue tajante: no te podemos dar nada, porque no tenés historial, recuerda Cristina, aún con bronca en sus palabras. Claro, aunque ella figuraba como cotitular en la cuenta del matrimonio, para el banco el titular real fue su exmarido, y a él le habían adjudicado los logros en cuanto a cumplimientos en pagos de créditos pasados. Por suerte, ya había billeteras virtuales que pudieron resolverme la necesidad de contar con dinero, dice Cristina, que trabaja en un comercio. Lee también: Un estudio determinó que 3 de cada 10 jóvenes confía en las redes sociales para aprender de finanzas Esta no es una simple anécdota, refleja en parte lo que padecen muchas mujeres al acceder a los créditos, porque existe una brecha real entre lo que ellas y ellos reciben al momento de ir a una entidad financiera a pedir un préstamo. ¿Cuál es la realidad de las mujeres en relación a los créditos en Argentina? Las mujeres concentran el 49% de los créditos vigentes, pero acceden a solo el 41% de los montos financiados. La brecha no se explica por mayores niveles de incumplimiento, sino por diferencias estructurales de ingresos y formalidad laboral, tal como cuenta el último informe publicado por SIISA. En términos concretos, por cada $100 otorgados a hombres, las mujeres reciben $69. Además, el estudio indica que los niveles de morosidad entre hombres y mujeres no presentan diferencias significativas, lo que descarta que la brecha en montos responda a un mayor incumplimiento. Estos números resultan claros cuando se analiza lo que sucede en los bancos. Tanto en nuestra cartera de Préstamos Personales como en los nuevos créditos otorgados en lo que va de 2026, tenemos una leve diferencia de distribución respecto de los datos compartidos, anticipa Hernán Sehringer, Head de banca minorista Banco Comadi. En cantidades, la distribución es, aproximadamente, de 55% en hombres y 45% en mujeres. Y en cuanto a montos otorgados, la distribución es de 65% para hombres y 35% para mujeres. Además, el ticket promedio tomado por clientes de sexo masculino es un 53% superior al tomado por clientes de sexo femenino, detalla Sehringer. En créditos para emprendedores, la disparidad es aún mayor: 70% para hombres y 30% para mujeres en cantidad, y si miramos los montos otorgados, 78% fueron para ellos y 22% para ellas. Si bien la participación de la mujer en esta proporción de créditos relacionados con emprendimientos y negocios viene creciendo, estamos convencidos de que tiene mucho por crecer en los próximos años, suma Sehringer. Multicausal El fenómeno no es exclusivo de la Argentina. Según el informe Measuring the Value of the Female Economy 2025, de la Financial Alliance for Women, las mujeres representan el 45% de los clientes de instituciones financieras a nivel global, aunque persisten diferencias en el tamaño promedio de los préstamos, lo que confirma que la relación entre género, ingresos y financiamiento continúa siendo un desafío estructural en distintos mercados. Cuando analizamos el comportamiento crediticio no observamos diferencias relevantes en los niveles de cumplimiento entre hombres y mujeres. El sistema evalúa riesgo y capacidad de pago, no género. El desafío está en construir modelos de scoring más integrales, que incorporen datos bancarios y no tradicionales para reflejar mejor la realidad económica de cada persona y ampliar las oportunidades de acceso al crédito, señaló Alberto Teszkiewicz, Coordinador de Investigación y Desarrollo de SIISA. En este contexto, la integración de información como historial de pago, actividad económica no bancaria y otras variables complementarias puede contribuir a generar evaluaciones más completas, sin modificar los criterios de riesgo, pero ampliando la base informativa sobre la que se toman decisiones. Lee también: Educación financiera en las aulas: un hito que busca transformar el futuro de los jóvenes bonaerenses Ahora bien, como señala Laura Vierheller, cofundadora de Invertí en Vos, que se den estos números no tiene que ver solo con el sistema. Hay temas estructurales, como menos historial crediticio (durante años, cuentas, tarjetas o incluso bienes estuvieron a nombre de sus parejas) o menos ingresos formales (trayectorias laborales más interrumpidas o informales), pero también hay algo clave: cómo las mujeres se paran frente al crédito, advierte esta educadora financiera. ¿Cómo son las mujeres a la hora de tomar un crédito? Mucho más exigentes con ellas mismas: muchas ni siquiera se presentan si no sienten que cumplen todo perfecto, y además toman menos riesgo. Y eso se ve también en para qué usan la plata: en general, usan el crédito para sostener gastos del hogar, educación, salud o emprendimientos chicos, algo más del día a día, describe Vierheller. En cambio, agrega: Los hombres tienden más a usarlo para expandir: autos, inversiones, negocios más grandes o gastos de mayor monto. Entonces termina pasando algo paradójico: las mujeres son mejores pagadoras, pero igual acceden a menos financiamiento. En el fondo, no es solo un problema de acceso, es también un tema de confianza y de animarse a usar el crédito como herramienta de crecimiento, no solo para sostenerse. La mujer necesita empoderamiento en lo que es lo administrativo, y en poder invertir y sacar créditos para hacer crecer su capital. Educar es la clave En un contexto en el que el acceso a productos financieros digitales crece de manera acelerada, la educación financiera se vuelve una herramienta clave para promover la inclusión y prevenir el sobreendeudamiento. En Argentina, la digitalización de los servicios financieros amplió significativamente el acceso a productos como préstamos online, billeteras virtuales y nuevas formas de financiamiento. Este proceso representa una oportunidad para ampliar la inclusión financiera, pero también plantea la necesidad de fortalecer el conocimiento de los usuarios para que puedan utilizar estas herramientas de forma responsable. Lee también: El 30% de los jóvenes busca consejos de ahorro e inversión en las redes sociales En este sentido, el crédito actúa como un espejo de la estructura económica. Cuando existen brechas salariales y mayores niveles de informalidad laboral, también se observan límites en la capacidad de acceder a crédito de mayor escala. El sistema financiero, basado en evaluación de capacidad de pago, traduce esas condiciones estructurales en montos promedio más bajos. Desde SIISA remarcan que avanzar hacia una mayor equidad en el acceso al financiamiento requiere ampliar la información disponible para evaluar perfiles crediticios, especialmente en segmentos con mayor informalidad.

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