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» Clarin
Fecha: 01/05/2026 08:06
Solo suscriptores La paradoja del Mundial: será el más caro de la historia, pero con el dólar más barato en 30 años para los argentinos La paradoja del Mundial: será el más caro de la historia, pero con el dólar más barato en 30 años para los argentinos - El dólar acumula una caída de 5% desde que comenzó el año. - La edición más accesible entre las últimas ocho copas del mundo fue Francia 98. La más "cara", Corea-Japón. - La contra: no se consiguen entradas para la Selección a menos de 1.000 dólares. A pesar de que el próximo Mundial tendrá los costos de traslados, alojamiento y entradas más caros de la historia, el "veranito" cambiario que experimenta la economía en los últimos meses hará que la Copa del Mundo que se avecina sea, en términos de precio del dólar, la más barata en 30 años para los hinchas argentinos. La conclusión surge al comparar el tipo de cambio en cada cita mundialista desde la edición de 1998, en Francia, hasta este año, actualizado por el tipo de cambio multilateral, una medición que permite comparar los precios a través de los años. La estimación fue realizada por la consultora GMA Capital para Clarín, y observó qué precio tenía la divisa oficial y el contado con liquidación -una de las cotizaciones paralelas- en el momento de disputa de las últimas ocho copas del mundo. Para el valor de 2026, se tomó el precio promedio del tipo de cambio en las primeras tres semanas de abril ($1.374 en el mayorista, que determina luego el valor para los ahorristas). La conclusión fue que el de este año se perfila como el Mundial más barato en términos cambiarios desde Francia 98. Solo si el dólar oficial superara los $ 1.800 el ránking sería distinto. Francia 1998: el último Mundial del siglo XX fue el más barato en términos cambiarios ($1.330) en las últimas tres décadas. Todavía regía en la Argentina la convertibilidad y la paridad uno a uno entre el peso y el dólar dio paso a una buena afluencia de argentinos en Toulouse, París, Burdeos, Saint-Ettienne y Marsella. Corea-Japón 2002: fue la Copa del Mundo más triste de las últimas décadas para los hinchas argentinos y además, el más caro. Tuvo lugar seis meses después de la explosión de la crisis de 2001 que terminó con la convertibilidad: el dólar a precio de hoy valía $3.300. El salario en dólares se desplomó desde US$ 1.229 mensuales en el Mundial anterior a solo US$ 377. La lejanía también conspiró. Alemania 2006: la recomposición de la competitividad cambiaria que comenzó después del desarme del "uno a uno" fue un proceso extenso y el país recuperó algo de su valor en moneda dura. A mediados de 2006 el tipo de cambio oficial era relativamente caro en relación al actual ($2.721) y los salarios habían recobrado parte de su poder de compra dolarizado, hasta US$ 537 dólares. La inflación, en pesos, avanzaba ya a ritmo de dos dígitos anuales. Sudáfrica 2010: paulatinamente el valor del dólar en las citas mundialistas se fue haciendo más barato, todavía en un contexto de macroeconomía que no tenía cepo cambiario, un problema que empezaría a aparecer no mucho tiempo después. A precios de hoy, el Mundial de Sudáfrica se jugó con un dólar de $2.062, con salarios en dólares todavía en recuperación, hasta US$ 863 dólares mensuales. Brasil 2014: el contexto macro de este Mundial fue con una economía que ya tenía controles cambiarios y que experimentaba una apreciación del peso. Ya existían límites a la compra de divisas por parte de las personas y eso se observaba en la brecha: el oficial, a precios de hoy, valía $1.765 y el paralelo, $2.165. Un salario en dólares incluso más alto que en 1998 (US$ 1.262 mensuales) y el hecho de que se juegue en Brasil, inundó de argentinos la Copa del Mundo. Rusia 2018: el 2018 fue el año en que comenzaron las crisis cambiarias durante el gobierno de Mauricio Macri. Dos meses antes del Mundial tuvo lugar la primera devaluación. "Que baje el dólar", cantaban los hinchas argentinos. Aunque no había cepo para las personas, el tipo de cambio oficial se había encarecido hasta $1.886, a precio de hoy. Otro factor que hizo caro a esa Copa del Mundo fueron las grandes distancias entre sede y sede. Qatar 2022: las imágenes de los festejos por la tercera Copa del Mundo que levantó la Selección dan cuenta de que la península estuvo atiborrada de hinchas argentinos. Aún así, se trató del Mundial más caro en muchos años al considerar que regía ya un estricto cepo cambiario que permitía a los ahorristas comprar solo US$ 200 por mes. El oficial tenía un valor de $1.490, no tan lejos del actual, pero el "contado con liqui", como referencia de las cotizaciones paralelas, se negociaba a $2.838. Estados Unidos, México y Canadá 2026: la calma cambiaria de los últimos meses tras las turbulencias del período pre electoral mantuvo al dólar en niveles estables e incluso a precios por debajo del que tenía cuando empezó el año. La inflación en pesos se aceleró: eso "abarató" los precios en moneda dura y dio lugar a que la próxima Copa del Mundo sea la más barata en lo que va del siglo. Además, no tendrá ningún tipo de cepo para la compra de dólares para las personas. "Sería el Mundial con tipo de cambio real multilateral más bajo (o peso más fuerte) desde Francia 98. Pero los salarios cuentan otra historia: son un 40% más bajos en dólares que hace 28 años", aseguró Nery Persichini, economista y Jefe de Estrategia de GMA Capital. Un elemento que puede diluir la conveniencia cambiaria de este Mundial son los propios costos del torneo: serán necesarios viajes extensos para cubrir las sedes de la Selección (Kansas y Dallas en la fase de grupos), alojamientos, y el precio de los tickets, que son los más altos en tres décadas. La Copa del Mundo que tendrá lugar desde el 11 de junio y que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá será la primera con un nuevo formato con más selecciones y más partidos. También, con un cambio decisivo que determinó la FIFA para el sistema de venta de entradas. Será el primer Mundial en que los precios de los tickets son variables de acuerdo al nivel de demanda que tiene cada partido en cada estadio. Esa pulseada ya comenzó para la fase de grupos, donde los hinchas pueden comprar entradas sabiendo a qué dos selecciones van a ver. Para las fases eliminatorias, es una elección "a ciegas" hasta saber quiénes clasifican. Según el portal World Cup Guide, el próximo Mundial tendrá las entradas más caras desde 1994, que también se realizó en Estados Unidos. En partidos de primera fase el costo promedio es 201 dólares para la categoría más baja y 563 dólares para la más alta. Como comparación, el segundo Mundial con tickets más caros fue el de Rusia 2018, con 135 y 270 dólares, respectivamente. Para los partidos de Argentina, los precios pueden ser mucho más altos. Un experto en cuestiones de entradas para los Mundiales es el economista y exvice del Banco Central Lucas Llach. Dice haber estado presente en la Copa del Mundo de 1978 (de muy chico), viajado al de Francia 98 ya adulto, se perdió los de Corea-Japón y Alemania, y luego asistió ininterrumpidamente desde Sudáfrica 2010. Llach, comenta, viajará a EE.UU. para ver los partidos de la Argentina y hace un seguimiento permanente de los precios a los que se negocian los tickets en la plataforma oficial de la FIFA. "Ya es difícil encontrar entradas para la Selección a menos de US$ 1.000", asegura a Clarín. También menciona que en todos los Mundiales se juega una competencia paralela: la de la reventa. Las entradas no están nominadas para personas en particular en las Copas del Mundo, por lo que el circuito de compraventa por fuera del sistema oficial es una constante. El economista recuerda que las entradas más caras que encontró para algún partido de la Selección en algún Mundial son la final de 2014 en el Maracaná, a 4 mil dólares. En Qatar, como comparación, llegaron a costar 2.500 dólares para el partido definitorio. Y en Francia 98, el pico de precio fue en el partido de octavos de final contra Inglaterra: se vendieron tickets a 1.000 dólares. Un estudio reciente de Focus Market para Naranja X concluyó que para un "hincha promedio" que quiera presenciar tres partidos de la Selección Argentina en fase de grupos tendría que desembolsar aproximadamente US$ 7.850. Es un combo que incluiría US$ 840 promedio por ticket para cada partido, US$ 4.100 por 10 noches de alojamiento y US$ 1.610 de alimentación y gastos varios. También tendría un costo entre traslados y vuelos internos de entre US$ 1.300 y US$ 1.450. No incluye el precio del viaje a Estados Unidos. Desde el punto de vista de la macro, el Mundial podría implicar una mayor demanda de divisas. Un informe reciente del centro de estudios Fundación Mediterránea proyectó que a mitad de año habrá una suba en la cantidad de turismo emisivo, es decir, argentinos que viajan al exterior. Para la Mediterránea hay cinco razones que anticipan que podría haber un movimiento turístico emisivo muy marcado en ese tramo del año, con la consecuente presión cambiaria por el uso de dólares para gastos en el exterior. En primer lugar, como se vio, que el tipo de cambio es más favorable que durante la cita mundialista anterior en Qatar, en 2022. "En ese momento el tipo de cambio para hacer turismo era muy elevado, cercano al doble del actual en términos reales -sic -, con alta brecha cambiaria", mencionaron. Otras tres razones están relacionadas con la sede mundialista: un destino común para las vacaciones de argentinos en el exterior; sedes más cercanas en distancia, tiempos de viaje y sintonía cultural; y conectividad más barata entre ciudades. Por último, desde la Mediterránea mencionaron una explicación más ligada a un concepto económico elemental como es el costo de oportunidad: "Muy posiblemente sea el último Mundial de Messi". "Esto implica también otro factor de presión en el tipo de cambio y las reservas para lo que resta del año, por motivo del desbalance de la cuenta de viajes. De todas maneras, sería de impacto acotado en relación con otros flujos de divisas (turismo de verano, u otros)", concluyeron. Para Laura Vernelli, economista de la consultora Equilibra, uno de los elementos que señaló la Mediterránea jugaría, en realidad, en contra para la planificación de costos de los hinchas: "Va a haber condiciones cambiarias favorables para el turismo por el Mundial, aunque es un Mundial relativamente caro por las zonas y las distancias", dijo. "Si la perspectiva es que el dólar se atrase por una oferta de dólares que haga que el tipo de cambio baje o se mantenga en nivel bajo, seguramente tengas un crecimiento en las salidas de turistas por el Mundial y puedas tener una presión cambiaria", concluyó. El próximo será, entonces, un Mundial especial: Argentina defenderá el campeonato, serán probablemente los últimos partidos de Lionel Messi con la camiseta argentina en el máximo torneo de selecciones y además es un destino mucho más habitual para el turista argentino. Y un dólar "amigable", el más accesible de las últimas ocho Copas del Mundo, completa la escena. 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