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Fecha: 01/05/2026 05:31
Durante años, el Sauvignon Blanc fue, para muchos, sinónimo de un vino blanco fresco, liviano y directo, ideal para los días de calor. Pero ese perfil, aunque sigue vigente, ya no alcanza para explicar lo que está pasando hoy con la variedad en la Argentina. En distintas regiones del país, los enólogos empezaron a correrse de ese molde para explorar versiones más precisas, con mayor identidad y, en algunos casos, incluso con capacidad de guarda. El resultado: un mapa mucho más diverso, donde conviven estilos, climas y miradas. Un varietal en transformación Lejos de una única receta, hoy el Sauvignon Blanc argentino se mueve en varias direcciones a la vez. Hay versiones filosas, con marcada acidez y perfil cítrico, pero también otras con mayor volumen, textura o complejidad. El Sauvignon Blanc es una variedad que parece simple por su frescura y facilidad para beber, pero en realidad tiene mucha sensibilidad. El equilibrio es clave: desde el punto de cosecha hasta el perfil aromático que se busca, explica José Hernández Toso, enólogo de Huarpe Riglos Family Wines. Nosotros evitamos notas herbáceas muy marcadas y trabajamos para resaltar lo cítrico, con fruta en su punto justo. Ahí está la complejidad: lograr un vino refrescante, pero con buena acidez, especifivca Toso. Para Juan Ignacio Arnulphi, de Canteros Wines, el cambio también pasa por una búsqueda más enfocada: Del abanico de aromas que puede tener esta variedad, a mí siempre me interesó su lado cítrico, porque aporta frescura y elegancia, sin ser invasivo. ¿Existe un estilo argentino? La pregunta divide, pero también abre el juego. Mientras algunos enólogos prefieren hablar de múltiples interpretaciones según el lugar, otros creen que esa diversidad ya es, en sí misma, una identidad. La Argentina no tiene un solo estilo como otras regiones, sino un abanico que se adapta a cada terroir, explica Jorge Rubio. En el caso del Oasis Sur, por ejemplo, se destacan las notas cítricas y herbales. El estilo del Sauvignon Blanc está muy determinado por la zona y el punto de cosecha. Por eso no hay un único estilo argentino, sino distintas expresiones según el territorio, sostiene Hernández Toso. La comparación con regiones históricas como el Loire Valley o Marlborough sigue presente, pero con otro enfoque: ya no se trata de copiar, sino de mostrar qué hace diferente a cada lugar. Nuestro perfil se acerca más a lo que se ve en el Loire Valley, con foco en la frescura y lo cítrico, mientras que otras regiones como Marlborough tienden a expresiones más herbales, detallan desde Huarpes Riglos. El peso del lugar El mapa explica gran parte de esta transformación. Zonas de altura, regiones frías e incluso viñedos cercanos al mar están ampliando el repertorio del varietal. En los Valles Calchaquíes, por ejemplo, la intensidad aromática es protagonista. Buscamos alcoholes moderados y una acidez importante y punzante, con una expresión muy marcada, explica Claudio Maza, de El Esteco. En Chapadmalal, la lógica cambia: La cercanía con el Atlántico nos da un Sauvignon Blanc con acidez vibrante y un perfil salino, con notas a pomelo y maracuyá, señala Ezequiel Ortego enólogo de Costa & Pampa. Y en altura extrema, el perfil vuelve a transformarse. Thibaut Delmotte, de Colomé, trabaja a más de 3000 metros: Obtenemos un vino muy mineral, con mucha lima y gran acidez natural, muy distinto al resto del país. Más allá del vino joven Aunque históricamente se pensó como un vino para consumir en su juventud, algunos ejemplares empiezan a mostrar otra dimensión. El gran volumen está pensado para tomarse joven, pero hay vinos que tienen una excelente capacidad de añejamiento, sostenidos por su acidez, señala Arnulphi. Delmotte suma una experiencia concreta: Probamos un Sauvignon Blanc con más de diez años y mantenía frescura y limpieza aromática. Evoluciona hacia notas más maduras, pero sin perder equilibrio. Del verano a la mesa Otra transformación clave está en el consumo. El Sauvignon Blanc empieza a correrse del lugar de vino de verano para ganar espacio en la mesa. Es un vino muy rico para disfrutar todos los días, especialmente en climas cálidos por su perfil refrescante, dice Sergio Casé, de Trapiche. Y suma un guiño a la gastronomía actual: Marida excepcionalmente con la cocina peruana, como tiraditos o cebiches, que hoy son tendencia. Su versatilidad también permite combinaciones más clásicas y precisas. Para mí, el mejor maridaje es con queso de cabra, apunta el especialista de Colomé. Un blanco que gana terreno En paralelo, el crecimiento del consumo de vinos blancos en la Argentina también impulsa a la variedad. Sigue siendo un producto más de nicho frente a cepas más instaladas, pero está ganando lugar entre quienes buscan salir de lo clásico, sostiene Delmotte. Para el enólogo Germán Buk, de Finca Las Moras, el fenómeno responde también a una mirada de largo plazo: Hace más de 15 años trabajamos este varietal con una visión de futuro, buscando elegancia, frescura y una acidez marcada. En los últimos 10 a 15 años creció muchísimo. Hoy permite trabajar con alcoholes más bajos, algo muy alineado con el estilo de vinos que se busca actualmente, señala Hernández Toso. Lo que entusiasma es su frescura, su elegancia y su versatilidad: funciona muy bien con una gastronomía más liviana y actual. Sauvignon Blanc: una guía para descubrir estilos argentinos Más que una lista, estas etiquetas funcionan como un recorrido por distintas formas de entender la variedad en el país: - Fond de Cave Reserva Sauvignon Blanc 2024 (Trapiche): Una puerta de entrada clara al varietal: perfil herbáceo y cítrico, con notas de ruda, pasto recién cortado y pomelo. Directo, expresivo y con una frescura que lo vuelve fácil de disfrutar. Precio Sugerido: $10.491 . - Don David Reserve Sauvignon Blanc 2023 (El Esteco): Desde los Valles Calchaquíes, propone intensidad y carácter. Notas cítricas, un toque especiado y una acidez firme que lo hace vibrante y gastronómico. Precio Sugerido: $14.657. - PAZ Sauvignon Blanc 2021 (Finca Las Moras): Un blanco de mayor complejidad desde Pedernal, en San Juan. Combina fruta tropical, notas herbales y un final largo, con una frescura sostenida por el clima frío del valle. Precio Sugerido: $14.657 - Costa & Pampa Sauvignon Blanc 2024 (Trapiche): Una rareza local: influencia oceánica en Chapadmalal. Perfil salino, notas de pomelo y maracuyá y una impronta mineral que remite directamente al mar. Precio Sugerido: $28.852. - Reserva Sauvignon Blanc 2024 (Terrazas de los Andes). Un Sauvignon Blanc de perfil expresivo, donde las notas cítricas con el pomelo en primer plano marcan el ritmo desde la nariz. Se suman sutiles toques herbales, como espárragos y hoja de tomate, que le aportan complejidad sin perder frescura Aprox. $17.000. - Al Acecho Sauvignon Blanc (Canteros Wines): Desde El Cepillo, en el extremo sur del Valle de Uco, ofrece un perfil preciso y filoso. Nariz nítida, acidez marcada y una frescura que refleja el carácter de las zonas más frías. $20.000 - Altura Máxima Sauvignon Blanc (Colomé): Un caso extremo y singular: viñedos por encima de los 3000 metros. Mineral, con fruta blanca y un toque herbáceo sutil, sostenido por una acidez natural muy definida. $59.202. - Privado Oasis Sur Sauvignon Blanc (Jorge Rubio): Desde General Alvear, muestra otra cara del varietal: equilibrio entre notas herbales (ruda, hierbas frescas) y cítricas como pomelo y lima, con un leve guiño tropical. El trabajo sobre lías le aporta textura sin perder frescura. Aprox $14.000 - Quinto Sauvignon Blanc (Huarpe Riglos) Un Sauvignon Blanc que va por la frescura bien definida, con un perfil aromático donde conviven notas herbales como ruda y cítricos. Precio sugerido $14.000.
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