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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 30/04/2026 16:19
Diego Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 en una casa ubicada en el lote 45 del barrio privado San Andrés, en la localidad bonaerense de BenavÃdez, Tigre. Esa vivienda, hoy, es considerada una prueba fundamental en el juicio por la muerte de Maradona, donde se debaten las responsabilidades médicas en el fallecimiento del Diez. Para la FiscalÃa y los abogados de la querella, la casa es clave porque fue el lugar elegido para montar la internación domiciliaria en la que el ex DT pasó sus últimos dÃas. En este sentido, buscan demostrar que el lugar no era apto para sus condiciones fÃsicas y que los imputados utilizaron el domicilio para aislar a Diego y condenarlo al olvido. PUBLICIDAD Maradona estuvo en esa vivienda desde el 11 de noviembre de 2020, cuando recibió el alta de la operación de cabeza a la que habÃa sido sometido a principios de ese mes en la ClÃnica Olivos. La casa estaba ubicada a unos 700 metros de la entrada del barrio. Esta distancia, para la acusación, era demasiada para que una ambulancia pudiera llegar rápido en caso de una emergencia como la que finalmente ocurrió. PUBLICIDAD TenÃa dos pisos. En la planta alta, estaban las habitaciones principales y el baño más grande. Pero para subir, habÃa una escalera angosta y sin barandas que el Diez no podÃa usar por su estado fÃsico. Por eso, se acondicionó un dormitorio para él en la planta baja. Ese cuarto era originalmente un playroom y estaba ubicado al lado del living y a pocos metros de la cocina. Solo tenÃa cerca un baño pequeño con inodoro y lavamanos, sin ducha. PUBLICIDAD La habitación tenÃa una estanterÃa, un televisor, una heladerita y una cama de dos plazas sin respaldo, donde Diego falleció. También tenÃa un sillón masajeador a un costado -que su familia dice que Maradona ya no usaba porque solo estaba acostado- y una pelela. La puerta era corrediza y, de acuerdo a la declaración de varios testigos, no llegaba hasta el piso. Por ese hueco, pasaba luz y ruido que no dejaban descansar al paciente, asegura la acusación. PUBLICIDAD El baño y la cocina El baño con ducha estaba en la planta alta, pero Maradona no podÃa subir. Su aseo era con un duchero en el toilett que estaba abajo, el cual -de acuerdo a las definiciones de los testimonios en el juicio- era de dimensiones pequeñas y solo contaba con un inodoro y un lavamanos. PUBLICIDAD La cocina, por su parte, era bastante chica, de acuerdo a los relatos, y habÃa un living donde siempre habÃa gente. Allà pasó sus últimos dÃas Diego Maradona acompañado de su cocinera Monona, su sobrino y el equipo médico que lo atendÃa. PUBLICIDAD La descripción de Ojeda sobre la casa Durante su declaración en el debate oral, la expareja del futbolista, Verónica Ojeda, describió: La casa no estaba en condiciones para una internación domiciliaria. HabÃa dos baños, el de arriba estaba óptimo para Diego, pero abajo habÃa solo un toilet, era un inodoro y lavatorio. No tenÃa nada para bañarse. No se podÃa asear, dijo en tono de indignación a los jueces. Y siguió: Por eso pusieron una pelela adentro de la habitación de Diego, que en realidad era un playroom, con una cortina plegadiza que no se cerraba del todo. HabÃa mucha suciedad, la habitación de Diego estaba en muy mal estado. HabÃa un olor terrible, no se podÃa estar. PUBLICIDAD Una descripción similar brindó este jueves el médico Colin Campbell, vecino del barrio donde estaba el Diez y el primero en asistirlo cuando se descompensó. La habitación estaba muy desordenada, dejada, sucia. HabÃa un baño quÃmico a la derecha y un sillón de masajes en la izquierda. Menos elementos médicos, habÃa cualquier cosa. No habÃa botiquÃn, tubo de oxÃgeno, elementos de ningún tipo, recordó. PUBLICIDAD PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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